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DIOS USA EL SUFRIMIENTO
de Israel Tapia - miércoles, 16 de mayo de 2007, 15:46
 

¿Por qué yo? ¿Por qué ahora? ¿Que está haciendo Dios? El sufrimiento es una herramienta que Dios usa para llamar nuestra atención y para llevar a cavo su propósito en nuestras vidas. Está diseñada para fortalecer nuestra confianza en el Dios Todopoderoso, pero el sufrimiento requiere de una respuesta adecuada si queremos que los propósitos de Dios sean cumplidos. El sufrimiento nos enseña dejar de confiar en nuestros propios recursos y a vivir por fe en los recursos de Dios.

El sufrimiento en si no es virtuoso, ni es señal de santidad. Tampoco es una forma de acumular puntos con Dios, o de la sumisión de la carne (como en el ascetismo). Cuando sea posible, el sufrimiento debe ser evitado. Cristo evitó el sufrimiento excepto cuando este significaba estar en desobediencia con la voluntad del Padre.

“En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él.” (Eclesiastés 7:14)

Las siguientes preguntas fueron diseñadas para ayudarnos a “considerar” en el día de la adversidad:

(1) ¿Como estoy respondiendo?

(2) ¿Como debo responder?

(3) ¿Estoy aprendiendo?

(4) ¿Mi respuesta muestra fe, amor a Dios y a otros, carácter similar al de Cristo, valores, compromiso, prioridades, etc.?

(5) ¿Como puede Dios usarlo en mi vida?

Definición de Sufrimiento

¿Cuales son las curvas que Dios pone en el camino de la vida que debemos considerar cuidadosamente? Simplemente, el sufrimiento es cualquier cosa que causa dolor o irritación. En el diseño de Dios, también es algo para hacernos reflexionar. Es una herramienta que Dios usa para obtener nuestra atención y para llevar a cavo Sus propósitos en nuestras vidas lo cual no sería posible sin las dificultades o la irritación.

Ejemplos de Sufrimiento

“Podría ser cáncer o garganta irritada. Podría ser la enfermedad o la perdida de alguien cercano a ti. Podría ser un fracaso personal o decepción en el trabajo, o en la escuela. Podría ser un rumor que circula en tu oficina o tu iglesia, destruyendo tu reputación, trayendo amargura y ansiedad.” 1 Puede ser algo tan pequeño e irritable como el piquete de un mosquito o el encuentro con los leones como le sucedió a Daniel (Daniel 6).

Causas Generales del Sufrimiento

(1) Sufrimos porque vivimos en un mundo caído donde el pecado reina en los corazones de los hombres.

(2) Sufrimos por causa de nuestra insensatez. Cosechamos lo que sembramos (Gálatas 6:7-9)

(3) Algunas veces sufrimos porque es la disciplina de Dios. “Porque el Señor al que ama, disciplina,

Y azota a todo el que recibe por hijo” (Hebreos. 12:6).

(4) Podríamos sufrir persecución por nuestra fe—Especialmente cuando tomamos una postura firme en cuanto cuestiones bíblicas, como sufrir por la justicia (2 Timoteo 3:12).

Por supuesto que todo esto no aplica a la misma vez. Todo el sufrimiento no es, por ejemplo, el producto de nuestra insensatez, miseria auto inducida, o el pecado. Sin embargo, es verdad, que el sufrimiento revela áreas de necesidad, áreas de debilidad, y actitudes erróneas que necesitan ser quitadas como la escoria en el proceso de refinación del oro. (cf. 1 Pedro 1:6-7).

En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, (1 Pedro 1:6-7)

La Naturaleza del Sufrimiento

(1) El Sufrimiento es Doloroso. El Sufrimiento es duro; nunca es fácil. No importa cuanto sepamos, o que también apliquemos los principios, este será doloroso (cf. 1 Pedro 1:6—“aflicción” = lupeo, “causar dolor, tristeza, amargura”).

(2) El Sufrimiento es Perplejo. El Sufrimiento es algo misterioso. Conocemos algunas de las rezones teológicas del sufrimiento de las Escrituras, pero cuando nos pega, aún nos sentimos miserables. ¿Por qué ahora?, ¿Qué esta haciendo Dios?, el sufrimiento esta diseñado para fortalecer nuestra confianza en el Todopoderoso.

(3) El Sufrimiento tiene un propósito. El sufrimiento tiene un propósito a pesar de lo miserables que nos hace sentir. Su principal propósito es la formación de un carácter similar al de Cristo (Romanos 8:28-29).

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. (Romans 8:28-29)

(4) El Sufrimiento nos pone a Prueba. “Pruebas” en Santiago 1:2 es en griego peirasmos y se refiere a aquello que examina, prueba, y verifique el carácter o la integridad de algo. “Prueba” aparece nuevamente en el mismo versículo y en griego significa dokimion la cual tiene un significado similar. Se refiere a algo que aprueba o desaprueba. El Sufrimiento es aquello que prueba nuestro carácter e integridad al igual que el objeto y calidad de nuestra fe. Compara 1 Pedro 1:6-7 donde las mismas palabras en griego son usadas con el verbo dokimazo que significa, “poner a prueba,” nuestra fé es puesta a prueba como se hace con el oro.

(5) El Sufrimiento es un Proceso. Toma tiempo, como cualquier proceso. El resultado que Dios quiere lograr con las adversidades de la vida requieren tiempo, y por consiguiente, perseverancia.

Romanos 5:3-4 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;

Santiago 1:3-4 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

(6) El Sufrimiento es Purificador. No importa la razón, aunque no se trate de disciplina por parte de Dios por un pecado carnal evidente, el sufrimiento nos purifica pues ninguno de nosotros será perfecto en esta vida.

Filipenses 3:12-14 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

(7) El Sufrimiento es una Oportunidad. El Sufrimiento provee de una oportunidad para la Gloria de Dios, nuestra transformación, testimonio, y ministerio, etc. (Ver razones del sufrimiento abajo.)

(8) El sufrimiento requiere de Nuestra Cooperación. El sufrimiento requiere de la respuesta adecuada si queremos que los propósitos de Dios para nosotros sucedan.Todos queremos el producto, carácter; pero no queremos el proceso, sufrimiento.” 2 Debido a nuestra naturaleza humana, no podemos tener uno sin el otro.

(9) El Sufrimiento es Predeterminado o Designado.

1 Pedro 1:1-6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,

1 Pedro 4:12 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,

(10) El Sufrimiento es Inevitable. La pregunta que debemos hacernos no es, ‘si’ vamos a tener pruebas en la vida, más bien debe ser, ¿Cómo responderemos a estas?

1 Tesalonicenses 3:3 a fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos.

1 Pedro 4:19 De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.

(11) El Sufrimiento es una Lucha. Será una batalla hasta el fin. Por eso son llamadas “pruebas.” Aún cuando entendamos los propósitos y los principios del sufrimiento, y conozcamos las promesas del amor de Dios en la Palabra de Dios, pasar por pruebas nunca es fácil pues el sufrimiento causa dolor. Las pruebas simplemente nos dan la capacidad de cooperar con el proceso (Santiago 1:4). Hacen que el proceso sea llevado a cavo y nos permiten experimentar paz interna y gozo en medio de las Pruebas.

Para poder enfrentar el sufrimiento con gozo interno y tranquilidad, debemos ver hacia delante y ver los propósitos y las razones que Dios tiene para el sufrimiento. Esto requiere fe en las verdades eternas de Dios.

Compara las bendiciones de la aflicción como se ven en el testimonio del Salmista en Salmos 119:

Antes de la aflicción

Descarrilado e ignorando (versículo 67)

En medio de la aflicción

Aprendiendo y volviendo (versículo 71, 59)

Cuando nos encontremos en medio de aflicción necesitamos:

(1) Determinar la Causa si es posible (¿Es por algo que hice?)

(2) Determinar los Objetivos (¿Que es lo que Dios quiere hacer con mi vida o con los demás?)

(3) Encontrar la Solución (¿Como quiere Dios que haga frente a esto?)

Después de la aflicción

(1) Conociendo y cambiando (versículos 67, 97-102)

(2) Descansando y valorando (versículos 65, 72)

Debemos entender que el propósito principal de Dios para nuestras vidas es ser conforme a la imagen de Cristo y que como parte de su plan usa el sufrimiento para nuestro desarrollo espiritual. Pero si queremos resistir el sufrimiento y las pruebas de la vida, también debemos entender y creer en los otros propósitos y razones y como estos se relacionan con el propósito principal.

Propósitos y Razones del Sufrimiento

(1) Sufrimos como testimonio, como testigos (2 Timoteo 2:8-10; 2 Corintios 4:12-13; 1 Pedro 3:13-17). Cuando los creyentes enfrentan al sufrimiento con gozo y estabilidad, se convierte en un testimonio maravilloso para el poder y la vida de Cristo que aclamamos y nombramos. El sufrimiento provee de oportunidades clave para manifestar y magnificar el poder de Dios a través de Sus siervos para así verificar y confirmar al mensajero y su mensaje. Provee de oportunidades que revelan nuestro carácter como embajadores de Cristo (1 Reyes. 17:17-24; Juan 11:1-45). Esto incluye las siguientes áreas:

a. Glorificar a Dios ante el mundo angelical (Job 1-2; 1 Pedro 4:16).

b. Manifestar el poder de Dios a otros (2 Corintios 12:9, 10; Juan 9:3).

c. Manifestar el carácter de Cristo en medio del sufrimiento como testimonio para ganar otros para Cristo (2 Corintios 4:8-12; 1 Pedro 3:14-17).

(2) Sufrimos para desarrollar nuestra capacidad y simpatía para confortar a los demás. (2 Corintios 1:3-5).

(3) Sufrimos para bajar nuestro orgullo (2 Corintios 12:7). El Apóstol Pablo vio su aguijón en la carne como un instrumento permitido por Dios para ayudarlo a mantener un espíritu de humildad y dependencia en el Señor por las revelaciones especiales que había visto como alguien que había alcanzado el tercer cielo.

(4) Sufrimos porque es una herramienta de enseñanza. Dios amorosamente y fielmente usa el sufrimiento para desarrollar justicia personal, madurez, y nuestro caminar con Él (Hebreos. 12:5f; 1 Pet. 1:6; Santiago 1:2-4). En este sentido, el sufrimiento es diseñado:

a. Como disciplina por el pecado para hacernos volver a la hermandad por medio de la confesión genuina (Salmos 32:3-5, 119:67).

b. Como herramienta de poda para quitar la Madera vieja de nuestras vidas (debilidades, pecados de ignorancia, actitudes y valores inmaduros, etc.) La meta deseada es el aumento del fruto (Juan 15:1-7) Las pruebas pueden ser espejos que revelen áreas de pecado y debilidad ocultas (Salmos 16:7; 119:67, 71).

c. Como una herramienta para el crecimiento diseñada para hacernos dependientes del Señor y de Su Palabra. Pone a prueba nuestra fe para que usemos las promesas y los principios de la Palabra. (Salmos 119:71, 92; 1 Pedro 1:6; Santiago 1:2-4; Salmos 4:1 [El hebreo en este pasaje puede significar, “Tu me has engrandecido, me has hecho crecer por medio de mis tristezas”]) El sufrimiento o las pruebas nos enseñan la verdad del Salmo 62:1-8, la verdad de aprender a “reposar solamente en el Señor.”

d. Como una manera de aprender lo que la obediencia realmente significa. Se convierte en una prueba de nuestra lealtad (Hebreos 5:8). Ejemplo: Si un padre le pide a su hijo que haga algo que le gusta hacer (como comer un helado) y lo hace, el pequeño ha obedecido, pero realmente no ha aprendido nada acerca de la obediencia. Sin embargo, si su padre le pide que corte el pasto, eso se convierte en una prueba y le enseña algo acerca del significado de la obediencia. El punto aquí es, la obediencia muchas veces cuesta y es difícil. Puede significar sacrificio, valor, disciplina, y fe en la creencia que Dios es bueno y cuida nuestros intereses en su corazón sin importar lo que las cosas nos parezcan. No importa la razón por la cual Dios permite el sufrimiento en nuestras vidas, es raro cuando el sufrimiento no revela áreas de necesidad, debilidad, actitudes erróneas, etc. como le sucedió a Job.

El sufrimiento en sí no es lo que produce la fe o la madurez. Solo es una herramienta que Dios usa para traernos hacia Él para que podamos responderles a Él y a Su Palabra. Nos forza a abandonar nuestra confianza en nuestros propios recursos y a vivir por fe en los recursos de Dios. Nos hace que demos el primer lugar a lo primero. Al final, es la Palabra y el Espíritu de Dios lo que produce la fe y la madurez de un carácter como el de Cristo. (Salmos. 119:67, 71).

Santiago 1:2-4; 1 Pedro 1:6-7: La palabra clave es “La prueba de nuestra fe.” “Prueba” es la palabra dokimion la cual toma los conceptos de poner a prueba para purificar, y los resultados, la confirmación de lo que queda después de la prueba. El Señor pone a prueba nuestra fe para purificarla, para traerla a la superficie, para que seamos forzados a poner nuestra fe a trabajar.

(5) Sufrimos para traer dependencia continua en la gracia y el poder de Dios. El sufrimiento es diseñado para hacernos caminar por la habilidad de Dios, el poder, y sus provisiones en lugar de las nuestras (2 Corintios 11:24-32; 12:7-10; Efesios 6:10f; Éxodo 17:8f) Nos hace dejar de depender en nuestros recursos y depender en los de Él.

(6) Sufrimos para manifestar la vida y el carácter de Cristo (El Fruto del Espíritu) (2 Corintios4:8-11; Filipenses 1:19f). Esto es similar al punto (4) arriba con más énfasis en el proceso de definir el objetivo, la producción del carácter de Cristo. Esto tiene dos aspectos uno negativo y uno positivo:

a. Negativo: El sufrimiento nos ayuda a quitar las impurezas de nuestra vida como la indiferencia, auto confianza, motivos falsos, egocentrismo, prioridades y valores erróneos, la defensa humana y el mecanismo de escape por el cual tratamos de solucionar nuestros problemas (soluciones humanas). El sufrimiento en sí no quita las impurezas, pero es una herramienta que Dios usa para hacernos ejercitar la fe en las provisiones y la gracia de Dios. Es la gracia de Dios en Cristo (nuestra nueva identidad en Cristo, la Palabra y el Espíritu Santo) lo que nos cambia. Este aspecto negativo se logra de dos maneras: (1) Cuando no estamos en comunión con el Señor: El sufrimiento se convierte en disciplina de nuestro Padre Celestial (Hebreos 5:5-11; 1 Corintios 11:28-32; 5:1-5). Esto incluye conciencia de pecado, rebelión e indiferencia a Dios. (2) Cuando estamos en comunión con Dios: El sufrimiento es el trabajo amoroso y hábil de Dios para hacernos más productivos. Incluye conciencia de pecado, áreas de las que podemos no estar concientes, pero que intervienen en nuestro crecimiento y en nuestro fruto. En este caso, el sufrimiento muchas veces es una advertencia (Juan 15:1-7).

b. Positivo: Cuando los creyentes experimentan el sufrimiento con gozo (p.e. aguantan y mantienen aplicando las promesas y los principios de la fe), la vida o el carácter de Cristo será manifestado cada vez más mientras crecen a través del sufrimiento (2 Corintios 4:9-10; 3:18). Esto significa confianza, paz, gozo, estabilidad, valores bíblicos, fidelidad, y obediencia, contrario a las actitudes mentales del pecado, culpar, quejarse, y las reacciones contra Dios y la gente.

(7) Sufrimos para manifestar la naturaleza malvada del hombre malvado y lo justo de la justicia de Dios cuando es juzgada (1 Tesalonicenses 2:14-16). El sufrimiento causado por la gente (persecución, trato violento) es usado por Dios para que “colmen ellos la medida de sus pecados.” Muestra el carácter malvado de aquellos que persiguen a otros y la justicia de Dios cuando estos caen. El que Pablo haya sido prisionero (encadenado diariamente por los soldados romanos en su propia casa) resulto en la extensión del evangelio entre el elite de la guardia imperial. El Apóstol continuó sin duda gozándose en el Señor, pero si hubiera estado quejándose, amargándose, su testimonio hubiera sido un cero a la izquierda.

 

El propósito de Dios es redimir al mundo. Él  hará con o sin nosotros. Vemos como Dios cumplió Hechos 1:8 en la iglesia neotestamentaria a veces a la fuerza.
Vemos tres cosas que nos muestran la soberanía de Dios en cumplir su misión.

  • Dios usa problemas para cumplir Su propósito
  • Hechos 6: Dios utilizo la murmuración entre griegos y hebreos para  elegir siete hombres y de esta manera crecía la palabra del Señor, v. 7.
  • Hechos 15: la diferencia de visión entre Pablo y Bernabé.

 

Principio aplicable: Debemos ver los problemas en la iglesia no como excusa para no hacer misiones, sino como  nuevas oportunidades para extender el Reino de Dios.

Muestre la ilustración para sermones “Lugares improbables”.

  • Dios usa persecuciones para cumplir su propósito
  • Hechos 7: con la muerte de Esteban y la obra de Saulo los creyentes fueron esparcidos a Judea, Samaria, y hasta lo último.
  • Felipe fue un resultado que muestra Judea (8:40), Samaria (8:5-8; 8:40), y hasta lo último (8:26-39).
  • Hechos 11:19-22: los nuevos creyentes de Cirene y Chipre anunciaron el evangelio a los de Antioquía. Fue el comienzo de la iglesia misionera que mandó a Bernabé y Saulo.
  • Dios usa a personas para cumplir su propósito
    • No creyentes
      • Saulo con la persecución: Hechos 8:3; 9:31: Pero los que fueron esparcidos iban por todas parte anunciando el evangelio  (8:4).
      • Herodes y el gobierno Romano: Hechos 12. Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba (12:24).Dios usa a los líderes mundiales para cumplir su propósito. Proverbios 21:1, 1 Timoteo 2:2.
    • Creyentes (y nuevos creyentes)
  • Felipe, Esteban, los esparcidos de Hechos 11.
  • Saulo: Hechos 9:19-29. Como Dios usó a Saulo como nuevo creyente.

C.  Pastores y líderes: Hechos 10. Dios le mostró a los líderes su plan a 
      través de las visiones de Pedro y el encuentro con Cornelio. Ver Hechos     
    11:18. Sin este evento, lo que pasó en Antioquia con la bendición de los
    apóstoles y líderes, no hubiera pasado.

Si el pastor y los líderes de la iglesia no tienen visión misionera, la iglesia no va a cumplir el propósito de Dios declarado en Hechos 1:8.

Conclusión: Si la iglesia no se involucra en el propósito de Dios en las naciones, él cumplirá su propósito de todas formas, pero en la eternidad el pastor y la iglesia quedarán avergonzados por no participar en el mandato mas importante que Jesús nos dio.

 

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MAS SOBRE DIOS USA EL SUFRIMIENTO
de Israel Tapia - jueves, 17 de mayo de 2007, 09:51
 

DIFICULTADES, SUFRIMIENTO Y LA SOBERANÍA DE DIOS

Jesús me dice claramente que no puedo ser su discípulo a menos que haga el compromiso de seguirlo. (Ver Mat. 10:38, Mat. 16:24, Lucas 14:27, Juan 12:26) Muy a menudo, conforme le sigo, Él me ocasionará que encuentre circunstancias que percibiré como no placenteras y con frecuencia más allá de mi habilidad humana para enfrentarlas. El propósito de esta lección es de ayudarme a entender el proceso en el cual todas las circunstancias, incluso aquellas que parecen insignificantes, ya sean buenas o malas, son permitidas por la voluntad de Dios. Él utiliza todas las circunstancias en su proceso para transformarme en un instrumento santo y útil, mediante el cual Él pueda cumplir sus propósitos eternos.

Un creyente que no entiende la importancia del control soberano de Dios sobre todas las circunstancias reacciona generalmente con quejas, con inculpar, con autocompasión, enojo ó amargura. A Dios le complace cuando yo elijo cooperar con Él, reconociendo ante Él mi aceptación de lo que ha designado para mí, y busco su dirección para la respuesta apropiada y divina, así como para cualquier lección que Él quiera que yo aprenda.

1. ¿Está Dios en control absoluto sobre todo lo que sucede en el universo y en la tierra? ¿Existe alguna persona o fuerza que pueda de algún modo afectar el poder soberano de Dios? ¿Hace Él siempre lo correcto? ¿Puede Él cometer errores? ¿Es Dios totalmente digno de confianza?

Deut. 32:4 Él es la Roca, sus obras son perfectas, y todos sus caminos son justos. Dios es fiel; no practica la injusticia. Él es recto y justo.

Sal 18:30 El camino de Dios es perfecto; la palabra del Señor es intachable. ...

Pro. 21:30 De nada sirven ante el Señor la sabiduría, la inteligencia y el consejo.

Job 34:12-16 ¡Ni pensar que Dios cometa injusticias! ¡El Todopoderoso no pervierte el derecho! ...

Isa 46:11 … Lo que he dicho, haré que se cumpla; lo que he planeado, lo realizaré.

Dan 4:35 Ninguno de los pueblos de la tierra merece ser tomado en cuenta. Dios hace lo que quiere con los poderes celestiales y con los pueblos de la tierra. No hay quien se oponga a su poder ni quien le pida cuentas de sus actos.

2. ¿Está Dios en control absoluto sobre todas las circunstancias y detalles de mi vida?

Hechos 17:25 ... Él es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas.

Jeremías 1:55 «Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; ...»

Jer. 1:5 «Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; ...

Jer. 10:23 Señor, yo sé que el hombre no es dueño de su destino, que no le es dado al caminante dirigir sus propios pasos.

Salmo 139:1-16 Señor, Tú me examinas, Tú me conoces. Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos Te son familiares. No me llega aún la palabra a la lengua cuando Tú, Señor, ya la sabes toda. Tu protección me envuelve por completo; me cubres con la palma de tu mano. Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo. ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu

 

presencia? Si subiera al cielo, allí estás Tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí. Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar, aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha! Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas; que la luz se haga noche en torno mío», ni las tinieblas serían oscuras para Ti, y aun la noche sería clara como el día. ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz! Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos.

Pro. 16:9 El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor.

Pro. 19:21 El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Señor.

Jer. 29:11 Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

Mat. 6:25-27, 34 Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ... Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.

Rom. 8:28 Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.

1 Co. 10:13 Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.

3. Dios me dice en su Palabra que debo considerar las dificultades y el sufrimiento como una parte "normal" de mi experiencia cristiana aquí en la tierra. Las dificultades y el sufrimiento no deben ser entendidas como una indicación del desagrado de Dios. Tampoco debo de pensar que sus bendiciones siempre son resultado de mi fidelidad. Dios es amoroso, y siempre cuida a sus hijos aun cuando ellos están desagradándolo.

Nota: Definamos "dificultades" como "cualquier cosa que yo personalmente encuentro desagradable". Todos creemos que el sufrimiento físico es indeseable. Sin embargo, debido a nuestras diversas personalidades, podemos tener muchas reacciones diferentes a la mayoría de las circunstancias. Por ejemplo, una persona puede observar o participar en un deporte u otra actividad, y encontrarla muy agradable, mientras que otra persona lo halla desagradable.

a. He aquí dos ejemplos de creyentes que estuvieron sufriendo pobreza desde la perspectiva del mundo, pero que fueron ricos delante de Dios. Dios no los estaba castigando, más bien fueron pobres temporalmente de modo que Dios pudo hacerlos eternamente ricos. Ellos aceptaron la voluntad de Dios sin quejas.

 

Marcos 12:41-44 Jesús se sentó frente al lugar donde se depositaban las ofrendas, y estuvo observando cómo la gente echaba sus monedas en las alcancías del templo. Muchos ricos echaban grandes cantidades. Pero una viuda pobre llegó y echó dos moneditas de muy poco valor. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Les aseguro que esta viuda pobre ha echado en el tesoro más que todos los demás. Éstos dieron de lo que les sobraba; pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento.

Lucas 16:19-31 Había un hombre rico que se vestía lujosamente y daba espléndidos banquetes todos los días. A la puerta de su casa se tendía un mendigo llamado Lázaro, que estaba cubierto de llagas y que hubiera querido llenarse el estómago con lo que caía de la mesa del rico. Hasta los perros se acercaban y le lamían las llagas. Resulta que murió el mendigo, y los ángeles se lo llevaron para que estuviera al lado de Abraham. También murió el rico, y lo sepultaron. En el infierno, en medio de sus tormentos, el rico levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Así que alzó la voz y lo llamó: "Padre Abraham, ... porque estoy sufriendo mucho en este fuego." Pero Abraham le contestó: "Hijo, recuerda que durante tu vida te fue muy bien, mientras que a Lázaro le fue muy mal; pero ahora a él le toca recibir consuelo aquí, y a ti, sufrir terriblemente. ...

b. El apóstol Pablo no vio las dificultades como algo raro. De hecho, la larga lista de dificultades que sigue, son cosas que ocurrieron mientras que Pablo estaba haciendo la voluntad de Dios, buscando complacerle como su siervo.

Hechos 9:15-16 ... insistió el Señor—, porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las naciones y a sus reyes como al pueblo de Israel. Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre.

2 Co. 6:4-10 (Pablo escribió) ... Más bien, en todo y con mucha paciencia nos acreditamos como servidores de Dios: en sufrimientos, privaciones y angustias; en azotes, cárceles y tumultos; en trabajos pesados, desvelos y hambre. Servimos con pureza, conocimiento, constancia y bondad; en el Espíritu Santo y en amor sincero; con palabras de verdad y con el poder de Dios; con armas de justicia, tanto ofensivas como defensivas; por honra y por deshonra, por mala y por buena fama; veraces, pero tenidos por engañadores; conocidos, pero tenidos por desconocidos; como moribundos, pero aún con vida; golpeados, pero no muertos; aparentemente tristes, pero siempre alegres; pobres en apariencia, pero enriqueciendo a muchos; como si no tuviéramos nada, pero poseyéndolo todo.

2 Co. 11:23-27 ... he sido encarcelado más veces, he recibido los azotes más severos, he estado en peligro de muerte repetidas veces. Cinco veces recibí de los judíos los treinta y nueve azotes. Tres veces me golpearon con varas, una vez me apedrearon, tres veces naufragué, y pasé un día y una noche como náufrago en alta mar. Mi vida ha sido un continuo ir y venir de un sitio a otro; en peligros de ríos, peligros de bandidos, peligros de parte de mis compatriotas, peligros a manos de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el campo, peligros en el mar y peligros de parte de falsos hermanos. He pasado muchos trabajos y fatigas, y muchas veces me he quedado sin dormir; he sufrido hambre y sed, y muchas veces me he quedado en ayunas; he sufrido frío y desnudez.

 

Fil. 3:7-11 (Pablo escribió) ... todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, ... Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte. ...

Fil. 4:11-13 ... he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Hechos 16:22-34 Entonces la multitud se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados mandaron que les arrancaran la ropa y los azotaran. Después de darles muchos golpes, los echaron en la cárcel, y ordenaron al carcelero que los custodiara con la mayor seguridad. Al recibir tal orden, éste los metió en el calabozo interior y les sujetó los pies en el cepo. A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban. De repente se produjo un terremoto tan fuerte que la cárcel se estremeció hasta sus cimientos. Al instante se abrieron todas las puertas y a los presos se les soltaron las cadenas. El carcelero despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada y estuvo a punto de matarse, porque pensaba que los presos se habían escapado. Pero Pablo le gritó: —¡No te hagas ningún daño! ¡Todos estamos aquí! El carcelero pidió luz, entró precipitadamente y se echó temblando a los pies de Pablo y de Silas. Luego los sacó y les preguntó: —Señores, ¿qué tengo que hacer para ser salvo? —Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron. Luego les expusieron la palabra de Dios a él y a todos los demás que estaban en su casa. A esas horas de la noche, el carcelero se los llevó y les lavó las heridas; en seguida fueron bautizados él y toda su familia. El carcelero los llevó a su casa, les sirvió comida y se alegró mucho junto con toda su familia por haber creído en Dios.

  1. c. Tampoco los otros apóstoles encontraron raras las dificultades ni el sufrimiento.

Hechos 5:40-41 Entonces (los líderes Judíos) llamaron a los apóstoles y, luego de azotarlos, les ordenaron que no hablaran más en el nombre de Jesús. Después de eso los soltaron. Así, pues, los apóstoles salieron del Consejo, llenos de gozo por haber sido considerados dignos de sufrir afrentas por causa del Nombre.

1 Corintios 4:9-13 Por lo que veo, a nosotros los apóstoles Dios nos ha hecho desfilar en el último lugar, como a los sentenciados a muerte. Hemos llegado a ser un espectáculo para todo el universo, tanto para los ángeles como para los hombres. ¡Por causa de Cristo, nosotros somos los ignorantes; ... ¡Los débiles somos nosotros; ... a nosotros se nos desprecia! Hasta el momento pasamos hambre, tenemos sed, nos falta ropa, se nos maltrata, no tenemos dónde vivir. Con estas manos nos matamos trabajando. Si nos maldicen, bendecimos; si nos persiguen, lo soportamos; si nos calumnian, los tratamos con gentileza. Se nos considera la escoria de la tierra, la basura del mundo, y así hasta el día de hoy.

Apoc. 1:9 Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en el sufrimiento, en el reino y en la perseverancia que tenemos en unión con Jesús, estaba en la isla de Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.

 

d. Tampoco debo yo tomar como cosa rara la dificultad y el sufrimiento.

Juan 15:18-21 Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes, me aborreció a mí. Si fueran del mundo, el mundo los querría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece. Recuerden lo que les dije: "Ningún siervo es más que su amo." Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán. Si han obedecido mis enseñanzas, también obedecerán las de ustedes. Los tratarán así por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió.

Juan. 16:33 Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.

Hech. 14:22 ... Es necesario pasar por muchas dificultades para entrar en el reino de Dios ...

Fil. 1:29 ... a ustedes se les ha concedido no sólo creer en Cristo, sino también sufrir por él,

1 Tes 3:2-4 (Pablo escribió a los creyentes de Tesalonicenses) ... Así que les enviamos a Timoteo, ... con el fin de afianzarlos y animarlos en la fe para que nadie fuera perturbado por estos sufrimientos. Ustedes mismos saben que se nos destinó para esto, pues cuando estábamos con ustedes les advertimos que íbamos a padecer sufrimientos. Y así sucedió.

2 Tim. 1:8 ... con el poder de Dios, debes soportar sufrimientos por el evangelio.

2 Tim. 3:12 ... serán perseguidos todos los que quieran llevar una vida piadosa en Cristo Jesús,

1 Ped. 2:20-21 ... si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios. Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos.

1 Ped. 4:12-16 Queridos hermanos, no se extrañen del fuego de la prueba que están soportando, como si fuera algo insólito. Al contrario, alégrense de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que también sea inmensa su alegría cuando se revele la gloria de Cristo. Dichosos ustedes si los insultan por causa del nombre de Cristo, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre ustedes. Que ninguno tenga que sufrir por asesino, ladrón o delincuente, ni siquiera por entrometido. Pero si alguien sufre por ser cristiano, que no se avergüence, sino que alabe a Dios por llevar el nombre de Cristo.

Rom. 8:35-39 ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia? Así está escrito: «Por tu causa siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!» Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. ...

4. GENERALMENTE DIOS PERMITE QUE TENGAMOS DIFICULTADES Y SUFRIMIENTO POR ALGUNAS DE LAS SIGUIENTES RAZONES.

    1. • Para desarrollar carácter en mi vida.
    2. • Como resultado de mi propia desobediencia, negligencia o descuido.
    3. • Para enseñarme.
    4. • Para ayudarme a entender las necesidades de otros.
    5. • Para hacer que mi vida sea una bendición para otros.

  1. a. Dios usa el sufrimiento y las dificultades para desarrollar carácter en mi vida y para formarme en un instrumento útil y santo en sus manos. Sólo Él sabe cuáles influencias y circunstancias mejor le permitirán bendecirme y usarme para lograr los propósitos que Él ha designado para el tiempo que me queda aquí en la tierra.

 

Rom. 5:2-4 ... en nuestros sufrimientos, ... sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.

Stg. 1:2-4 ... considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos (maduros) e íntegros, sin que les falte nada.

Heb. 5:8-9 (hablando de Jesucristo) Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer; …

1 Pe 4:12-16 Queridos hermanos, no se extrañen del fuego de la prueba que están soportando, como si fuera algo insólito. ...

b. Algunos sufrimientos son ocasionados como resultado de mi propia desobediencia, negligencia o descuido. Aun así, Dios es fiel y amoroso, y usará mi situación como una experiencia de enseñanza para mí. Por ejemplo, si descuido mi dieta, probablemente voy a experimentar incomodidad o sufrimiento físico.

1 Co 11:27-34 (Pablo escribió) ... cualquiera que coma el pan o beba de la copa del Señor de manera indigna, será culpable de pecar contra el cuerpo y la sangre del Señor. Así que cada uno debe examinarse a sí mismo antes de comer el pan y beber de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condena. Por eso hay entre ustedes muchos débiles y enfermos, e incluso varios han muerto. Si nos examináramos a nosotros mismos, no se nos juzgaría; pero si nos juzga el Señor, nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo. Así que, hermanos míos, cuando se reúnan para comer, espérense unos a otros. Si alguno tiene hambre, que coma en su casa, para que las reuniones de ustedes no resulten dignas de condenación. Los demás asuntos los arreglaré cuando los visite.

Heb. 12:6-11 porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo. Lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los está tratando como a hijos. ¿Qué hijo hay a quien el padre no disciplina? Si a ustedes se les deja sin la disciplina que todos reciben, entonces son bastardos y no hijos legítimos. Después de todo, aunque nuestros padres humanos nos disciplinaban, los respetábamos. ¿No hemos de someternos, con mayor razón, al Padre de los espíritus, para que vivamos? En efecto, nuestros padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parecía; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad. Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino más bien penosa; sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella.

c. A veces, para mostrarme su fidelidad, poder, y suficiencia, Dios permite que yo sufra. Al mismo tiempo me está ayudando a reconocer mis debilidades personales.

2 Co 1:8-9 (Pablo escribió) ... no queremos que desconozcan las aflicciones que sufrimos en la provincia de Asia. Estábamos tan agobiados bajo tanta presión, que hasta perdimos la esperanza de salir con vida: nos sentíamos como sentenciados a muerte. Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios, que resucita a los muertos.

 

2 Co 12:7-10 Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que me atormentara. Tres veces le rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

d. A veces, Dios permite que yo sufra para ayudarme a entender más el sufrimiento de otros, con el fin de que yo sea compasivo y de ayuda para ellos.

2 Co 1:3-5 (Pablo escribió) Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. Pues así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo.

Heb 2:10,17-18 En efecto, a fin de llevar a muchos hijos a la gloria, convenía que Dios, para quien y por medio de quien todo existe, perfeccionara mediante el sufrimiento al autor de la salvación de ellos. ... 17-18 Por eso era preciso que en todo se asemejara a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso al servicio de Dios, ... Por haber sufrido él mismo la tentación, puede socorrer a los que son tentados.

1 Pedro 5:9-10 (Pedro escribió) Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.

e. A veces Dios permite que yo tenga algunas dificultades con el fin de que Él resplandezca a través de mi vida. (Una luz tiene más brillo en la obscuridad.)

Mateo 5:14-16 (Jesús dijo) Ustedes son la luz del mundo. ... Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.

Juan 9:1-3 A su paso, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Y sus discípulos le preguntaron: —Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres? —Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.

Hechos 16:22-34 Entonces la multitud se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados mandaron que les arrancaran la ropa y los azotaran. Después de darles muchos golpes, los echaron en la cárcel, y ordenaron al carcelero que los custodiara con la mayor seguridad. Al recibir tal orden, éste los metió en el calabozo interior y les sujetó los pies en el cepo. A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban. De repente se produjo un terremoto tan fuerte que la cárcel se estremeció hasta sus cimientos. Al instante se abrieron todas las puertas y

 

a los presos se les soltaron las cadenas. El carcelero despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada y estuvo a punto de matarse, porque pensaba que los presos se habían escapado. Pero Pablo le gritó: —¡No te hagas ningún daño! ¡Todos estamos aquí! El carcelero pidió luz, entró precipitadamente y se echó temblando a los pies de Pablo y de Silas. Luego los sacó y les preguntó: —Señores, ¿qué tengo que hacer para ser salvo? —Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron. Luego les expusieron la palabra de Dios a él y a todos los demás que estaban en su casa. A esas horas de la noche, el carcelero se los llevó y les lavó las heridas; en seguida fueron bautizados él y toda su familia. El carcelero los llevó a su casa, les sirvió comida y se alegró mucho junto con toda su familia por haber creído en Dios.

5. Si yo quiero seguir al Señor fielmente, a veces me pedirá que deje como ofrenda, cosas que aprecio o estimo mucho, con el fin de que Él las reemplazca con lo que es mejor y de valor eterno. (por ejemplo, algunas comodidades, pertenencias materiales, etc.).

Mat. 5:11-12 (Jesús dijo) »Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.

Lucas 21:1-4 Jesús se detuvo a observar y vio a los ricos que echaban sus ofrendas en las alcancías del templo. También vio a una viuda pobre que echaba dos moneditas de cobre. —Les aseguro —dijo— que esta viuda pobre ha echado más que todos los demás. Todos ellos dieron sus ofrendas de lo que les sobraba; pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía para su sustento.

Hechos 4:32-35 Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían. Los apóstoles, a su vez, con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos, pues no había ningún necesitado en la comunidad. Quienes poseían casas o terrenos los vendían, llevaban el dinero de las ventas y lo entregaban a los apóstoles para que se distribuyera a cada uno según su necesidad.

Romanos. 8:17-18 (Pablo escribió) ... si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros.

Heb. 11:17-19 Por la fe Abraham, ... fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo único ...

Heb. 11:24-27 Por la fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo al Invisible.

6. La manera en que yo reacciono a las circunstancias que Dios ha planeado revela si estoy dispuesto a aceptar su voluntad perfecta y dejar mi vida diaria en su manos.

a. Jesús me muestra con su ejemplo como deben ser mi actitud y reacción.

Mat. 26:51-53 En eso, uno de los que estaban con él extendió la mano, sacó la espada e hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole una oreja. —Guarda tu espada —le dijo Jesús—, porque los que a hierro matan, a hierro mueren. ¿Crees que no puedo acudir a mi Padre, y al instante pondría a mi disposición más de doce batallones de ángeles?

Juan 19:9-11 (Pilato) ... entró de nuevo en el palacio y le preguntó a Jesús: —¿De dónde eres tú? Pero Jesús no le contestó nada. —¿Te niegas a hablarme? —le dijo Pilato—. ¿No te das cuenta de que tengo poder para ponerte en libertad o para mandar que te crucifiquen? —No tendrías ningún poder sobre mí si no se te hubiera dado de arriba —le contestó Jesús—. ...

Hebreos 5:8 Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer;

Hebreos 12:2 Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

1 Pedro 2:19-23 Porque es digno de elogio que, por sentido de responsabilidad delante de Dios, se soporten las penalidades, aun sufriendo injustamente. Pero ¿cómo pueden ustedes atribuirse mérito alguno si soportan que los maltraten por hacer el mal? En cambio, si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios. Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos. «Él no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca.» Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia.

b. El apóstol Pablo eligía confiar en el cuidado soberano de Dios.

Hechos 20:22-24 (Pablo escribió) »Y ahora tengan en cuenta que voy a Jerusalén obligado por el Espíritu, sin saber lo que allí me espera. Lo único que sé es que en todas las ciudades el Espíritu Santo me asegura que me esperan prisiones y sufrimientos. Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

2 Cor. 12:7-10 .... Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que me atormentara. Tres veces le rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidadPor lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Fil. 3:10 Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte.

Fil. 4:12 Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.

 

c. Job, un seguidor de Dios, había aprendido que él podía confiar su persona y sus pertencias al cuidado soberano de Dios. En un solo día Dios permitió que Satanás quitara casi todo lo que Job poseía, aun a sus hijos (Job 1:4-19). Luego Dios le dio permiso a Satanás para afligir severamente la salud física de Job (Job 2:1-8). Aun así, Job aceptó la voluntad de Dios.

Job 1:1-3 En la región de Uz había un hombre recto e intachable, que temía a Dios y vivía apartado del mal. Este hombre se llamaba Job. Tenía siete hijos y tres hijas; era dueño de siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes y quinientas asnas, y su servidumbre era muy numerosa. Entre todos los habitantes del oriente era el personaje de mayor renombre.

Job 1:20-22 Al llegar a este punto, Job se levantó, se rasgó las vestiduras, se rasuró la cabeza, y luego se dejó caer al suelo en actitud de adoración. Entonces dijo: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo he de partir. El Señor ha dado; el Señor ha quitado. ¡Bendito sea el nombre del Señor!» A pesar de todo esto, Job no pecó ni le echó la culpa a Dios.

Job 2:7-8,10 Dicho esto, Satanás se retiró de la presencia del Señor para afligir a Job con dolorosas llagas desde la planta del pie hasta la coronilla. Y Job, sentado en medio de las cenizas, tomó un pedazo de teja para rascarse constantemente. Su esposa le reprochó: —¿Todavía mantienes firme tu integridad? ¡Maldice a Dios y muérete! Job le respondió: —Mujer, hablas como una necia. Si de Dios sabemos recibir lo bueno, ¿no sabremos también recibir lo malo? A pesar de todo esto, Job no pecó ni de palabra.

 

Job 1:10 ¿Acaso no están bajo tu protección él y su familia y todas sus posesiones? De tal modo has bendecido la obra de sus manos que sus rebaños y ganados llenan toda la tierra.

Espíritu Santo

mi espíritu

"Cerco de protección" de la soberanía de Dios

posesiones

cuerpo

alma

 

d. Veamos la respuesta de José a las dificultades que Dios había permitido. Sus celosos hermanos le odiaban y lo vendieron a comerciantes extranjeros, quienes lo llevaron a Egipto (Gen. 37:2-36). Luego fue acusado falsamente de intento de violación, y sufrió en la cárcel inocentemente. (Gén. 39:1-40:23 y Sal. 105:17-19)

José habló de la fidelidad y soberanía de Dios a sus hermanos.

Gén. 41:52 ... dijo: «Dios me ha hecho fecundo en esta tierra donde he sufrido

45:5 Pero ahora, por favor no se aflijan más ni se reprochen el haberme vendido, pues en realidad fue Dios quien me mandó delante de ustedes para salvar vidas.

45:8 Fue Dios quien me envió aquí, y no ustedes. Él me ha puesto como asesor del faraón y administrador de su casa, y como gobernador de todo Egipto.

50:19-20 —No tengan miedo —les contestó José—. ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios? Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente.

CONCLUSIÓN: Dios es digno de mi confianza. Yo puedo contar siempre con que Él hará lo que es mejor para mí. Cuando yo me presente delante de Él en el cielo, y entienda lo que Él estaba haciendo en mi vida aquí en la tierra, no tendré remordimientos por los momentos en que confié completamente en Él. Él no desea que yo vea las dificultades con resignación solemne, ni que busque el sufrimiento por sí mismo, sino que, con fe como la de un niño acepte lo que viene de un Padre que me ama más allá del entendimiento humano. Así pues, los que sufren según la voluntad de Dios, entréguense a su fiel Creador y sigan practicando el bien. (1 Pedro 4:19)

Sal. 33:18-21 ... el Señor cuida de los que le temen, de los que esperan en su gran amor; él los libra de la muerte, y en épocas de hambre los mantiene con vida. Esperamos confiados en el Señor; Él es nuestro socorro y nuestro escudo. En Él se regocija nuestro corazón, porque confiamos en su santo nombre.

Sal. 34:4-8 Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores. Radiantes están los que a él acuden; jamás su rostro se cubre de vergüenza. Este pobre clamó, y el Señor le oyó y lo libró de todas sus angustias. El ángel del Señor acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos. Prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que en él se refugian.

Rom 8:31-32 ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?

1 Juan 5:18-19 Sabemos [griego = absolutamente] que todo el que ha nacido de Dios, no peca[deliberadamente y con conocimiento]; sino que aquel (Cristo) que nació de Dios le guarda y el maligno no lo toca[la presencia divina de Dios dentro de él lo preserva del maligno]. Sabemos[seguramente] que somos de Dios, y que todo el mundo [alrededor nuestro] yace bajo el poder del maligno. [versión amplificada]

1 Tes 5:16-18 Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.

Imagen de Dr. Alfonso Diaz
Re: MAS SOBRE DIOS USA EL SUFRIMIENTO
de Dr. Alfonso Diaz - domingo, 5 de agosto de 2007, 22:14
 

Profesor Tapia,

Le felicito por tan hermosa expocision de tan interesante tema. Dios lo siga llenando de su divina gracia y le siga llenando de sabiduría para que pueda seguir exponiendo las enseñanzas de Las Escrituras, siempre bajo la unción del Espíritu Santo.

Gracias por ser un fiel colaborador en este glorioso ministerio del IBHVI. Hemos recibido noticias de diferentes partes del Mundo, donde están llegando nuestros mensajes y enseñanzas. ¡ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE!

 

Rev. Alfonso Díaz - IBHVI  

Imagen de Israel Tapia
Re: MAS SOBRE DIOS USA EL SUFRIMIENTO
de Israel Tapia - lunes, 6 de agosto de 2007, 20:53
 

Apreciado Consiervo Alfonzo-Al contrario. Pienso que usted es un siervo de Dios lleno del Espíritu Santo y de Sabiduria.

Dios le siga usando e inspirando para edificarnos a todos los que le leemos

Israel