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DIOS USA EL SUFRIMIENTO
by Israel Tapia - miťrcoles, 16 mayo 2007, 03:46
 

¬ŅPor qu√© yo? ¬ŅPor qu√© ahora? ¬ŅQue est√° haciendo Dios? El sufrimiento es una herramienta que Dios usa para llamar nuestra atenci√≥n y para llevar a cavo su prop√≥sito en nuestras vidas. Est√° dise√Īada para fortalecer nuestra confianza en el Dios Todopoderoso, pero el sufrimiento requiere de una respuesta adecuada si queremos que los prop√≥sitos de Dios sean cumplidos. El sufrimiento nos ense√Īa dejar de confiar en nuestros propios recursos y a vivir por fe en los recursos de Dios.

El sufrimiento en si no es virtuoso, ni es se√Īal de santidad. Tampoco es una forma de acumular puntos con Dios, o de la sumisi√≥n de la carne (como en el ascetismo). Cuando sea posible, el sufrimiento debe ser evitado. Cristo evit√≥ el sufrimiento excepto cuando este significaba estar en desobediencia con la voluntad del Padre.

‚ÄúEn el d√≠a del bien goza del bien; y en el d√≠a de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle despu√©s de √©l.‚ÄĚ (Eclesiast√©s 7:14)

Las siguientes preguntas fueron dise√Īadas para ayudarnos a ‚Äúconsiderar‚ÄĚ en el d√≠a de la adversidad:

(1) ¬ŅComo estoy respondiendo?

(2) ¬ŅComo debo responder?

(3) ¬ŅEstoy aprendiendo?

(4) ¬ŅMi respuesta muestra fe, amor a Dios y a otros, car√°cter similar al de Cristo, valores, compromiso, prioridades, etc.?

(5) ¬ŅComo puede Dios usarlo en mi vida?

Definición de Sufrimiento

¬ŅCuales son las curvas que Dios pone en el camino de la vida que debemos considerar cuidadosamente? Simplemente, el sufrimiento es cualquier cosa que causa dolor o irritaci√≥n. En el dise√Īo de Dios, tambi√©n es algo para hacernos reflexionar. Es una herramienta que Dios usa para obtener nuestra atenci√≥n y para llevar a cavo Sus prop√≥sitos en nuestras vidas lo cual no ser√≠a posible sin las dificultades o la irritaci√≥n.

Ejemplos de Sufrimiento

‚ÄúPodr√≠a ser c√°ncer o garganta irritada. Podr√≠a ser la enfermedad o la perdida de alguien cercano a ti. Podr√≠a ser un fracaso personal o decepci√≥n en el trabajo, o en la escuela. Podr√≠a ser un rumor que circula en tu oficina o tu iglesia, destruyendo tu reputaci√≥n, trayendo amargura y ansiedad.‚ÄĚ 1 Puede ser algo tan peque√Īo e irritable como el piquete de un mosquito o el encuentro con los leones como le sucedi√≥ a Daniel (Daniel 6).

Causas Generales del Sufrimiento

(1) Sufrimos porque vivimos en un mundo caído donde el pecado reina en los corazones de los hombres.

(2) Sufrimos por causa de nuestra insensatez. Cosechamos lo que sembramos (G√°latas 6:7-9)

(3) Algunas veces sufrimos porque es la disciplina de Dios. ‚ÄúPorque el Se√Īor al que ama, disciplina,

Y azota a todo el que recibe por hijo‚ÄĚ (Hebreos. 12:6).

(4) Podr√≠amos sufrir persecuci√≥n por nuestra fe‚ÄĒEspecialmente cuando tomamos una postura firme en cuanto cuestiones b√≠blicas, como sufrir por la justicia (2 Timoteo 3:12).

Por supuesto que todo esto no aplica a la misma vez. Todo el sufrimiento no es, por ejemplo, el producto de nuestra insensatez, miseria auto inducida, o el pecado. Sin embargo, es verdad, que el sufrimiento revela áreas de necesidad, áreas de debilidad, y actitudes erróneas que necesitan ser quitadas como la escoria en el proceso de refinación del oro. (cf. 1 Pedro 1:6-7).

En lo cual vosotros os alegr√°is, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, teng√°is que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho m√°s preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, (1 Pedro 1:6-7)

La Naturaleza del Sufrimiento

(1) El Sufrimiento es Doloroso. El Sufrimiento es duro; nunca es f√°cil. No importa cuanto sepamos, o que tambi√©n apliquemos los principios, este ser√° doloroso (cf. 1 Pedro 1:6‚ÄĒ‚Äúaflicci√≥n‚ÄĚ = lupeo, ‚Äúcausar dolor, tristeza, amargura‚ÄĚ).

(2) El Sufrimiento es Perplejo. El Sufrimiento es algo misterioso. Conocemos algunas de las rezones teol√≥gicas del sufrimiento de las Escrituras, pero cuando nos pega, a√ļn nos sentimos miserables. ¬ŅPor qu√© ahora?, ¬ŅQu√© esta haciendo Dios?, el sufrimiento esta dise√Īado para fortalecer nuestra confianza en el Todopoderoso.

(3) El Sufrimiento tiene un propósito. El sufrimiento tiene un propósito a pesar de lo miserables que nos hace sentir. Su principal propósito es la formación de un carácter similar al de Cristo (Romanos 8:28-29).

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. (Romans 8:28-29)

(4) El Sufrimiento nos pone a Prueba. ‚ÄúPruebas‚ÄĚ en Santiago 1:2 es en griego peirasmos y se refiere a aquello que examina, prueba, y verifique el car√°cter o la integridad de algo. ‚ÄúPrueba‚ÄĚ aparece nuevamente en el mismo vers√≠culo y en griego significa dokimion la cual tiene un significado similar. Se refiere a algo que aprueba o desaprueba. El Sufrimiento es aquello que prueba nuestro car√°cter e integridad al igual que el objeto y calidad de nuestra fe. Compara 1 Pedro 1:6-7 donde las mismas palabras en griego son usadas con el verbo dokimazo que significa, ‚Äúponer a prueba,‚ÄĚ nuestra f√© es puesta a prueba como se hace con el oro.

(5) El Sufrimiento es un Proceso. Toma tiempo, como cualquier proceso. El resultado que Dios quiere lograr con las adversidades de la vida requieren tiempo, y por consiguiente, perseverancia.

Romanos 5:3-4 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;

Santiago 1:3-4 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que se√°is perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

(6) El Sufrimiento es Purificador. No importa la razón, aunque no se trate de disciplina por parte de Dios por un pecado carnal evidente, el sufrimiento nos purifica pues ninguno de nosotros será perfecto en esta vida.

Filipenses 3:12-14 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui tambi√©n asido por Cristo Jes√ļs. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atr√°s, y extendi√©ndome a lo que est√° delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes√ļs.

(7) El Sufrimiento es una Oportunidad. El Sufrimiento provee de una oportunidad para la Gloria de Dios, nuestra transformación, testimonio, y ministerio, etc. (Ver razones del sufrimiento abajo.)

(8) El sufrimiento requiere de Nuestra Cooperaci√≥n. El sufrimiento requiere de la respuesta adecuada si queremos que los prop√≥sitos de Dios para nosotros sucedan. ‚ÄúTodos queremos el producto, car√°cter; pero no queremos el proceso, sufrimiento.‚ÄĚ 2 Debido a nuestra naturaleza humana, no podemos tener uno sin el otro.

(9) El Sufrimiento es Predeterminado o Designado.

1 Pedro 1:1-6 En lo cual vosotros os alegr√°is, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, teng√°is que ser afligidos en diversas pruebas,

1 Pedro 4:12 Amados, no os sorprend√°is del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extra√Īa os aconteciese,

(10) El Sufrimiento es Inevitable. La pregunta que debemos hacernos no es, ‚Äėsi‚Äô vamos a tener pruebas en la vida, m√°s bien debe ser, ¬ŅC√≥mo responderemos a estas?

1 Tesalonicenses 3:3 a fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos.

1 Pedro 4:19 De modo que los que padecen seg√ļn la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.

(11) El Sufrimiento es una Lucha. Ser√° una batalla hasta el fin. Por eso son llamadas ‚Äúpruebas.‚ÄĚ A√ļn cuando entendamos los prop√≥sitos y los principios del sufrimiento, y conozcamos las promesas del amor de Dios en la Palabra de Dios, pasar por pruebas nunca es f√°cil pues el sufrimiento causa dolor. Las pruebas simplemente nos dan la capacidad de cooperar con el proceso (Santiago 1:4). Hacen que el proceso sea llevado a cavo y nos permiten experimentar paz interna y gozo en medio de las Pruebas.

Para poder enfrentar el sufrimiento con gozo interno y tranquilidad, debemos ver hacia delante y ver los propósitos y las razones que Dios tiene para el sufrimiento. Esto requiere fe en las verdades eternas de Dios.

Compara las bendiciones de la aflicción como se ven en el testimonio del Salmista en Salmos 119:

Antes de la aflicción

Descarrilado e ignorando (versículo 67)

En medio de la aflicción

Aprendiendo y volviendo (versículo 71, 59)

Cuando nos encontremos en medio de aflicción necesitamos:

(1) Determinar la Causa si es posible (¬ŅEs por algo que hice?)

(2) Determinar los Objetivos (¬ŅQue es lo que Dios quiere hacer con mi vida o con los dem√°s?)

(3) Encontrar la Soluci√≥n (¬ŅComo quiere Dios que haga frente a esto?)

Después de la aflicción

(1) Conociendo y cambiando (versículos 67, 97-102)

(2) Descansando y valorando (versículos 65, 72)

Debemos entender que el propósito principal de Dios para nuestras vidas es ser conforme a la imagen de Cristo y que como parte de su plan usa el sufrimiento para nuestro desarrollo espiritual. Pero si queremos resistir el sufrimiento y las pruebas de la vida, también debemos entender y creer en los otros propósitos y razones y como estos se relacionan con el propósito principal.

Propósitos y Razones del Sufrimiento

(1) Sufrimos como testimonio, como testigos (2 Timoteo 2:8-10; 2 Corintios 4:12-13; 1 Pedro 3:13-17). Cuando los creyentes enfrentan al sufrimiento con gozo y estabilidad, se convierte en un testimonio maravilloso para el poder y la vida de Cristo que aclamamos y nombramos. El sufrimiento provee de oportunidades clave para manifestar y magnificar el poder de Dios a través de Sus siervos para así verificar y confirmar al mensajero y su mensaje. Provee de oportunidades que revelan nuestro carácter como embajadores de Cristo (1 Reyes. 17:17-24; Juan 11:1-45). Esto incluye las siguientes áreas:

a. Glorificar a Dios ante el mundo angelical (Job 1-2; 1 Pedro 4:16).

b. Manifestar el poder de Dios a otros (2 Corintios 12:9, 10; Juan 9:3).

c. Manifestar el car√°cter de Cristo en medio del sufrimiento como testimonio para ganar otros para Cristo (2 Corintios 4:8-12; 1 Pedro 3:14-17).

(2) Sufrimos para desarrollar nuestra capacidad y simpatía para confortar a los demás. (2 Corintios 1:3-5).

(3) Sufrimos para bajar nuestro orgullo (2 Corintios 12:7). El Ap√≥stol Pablo vio su aguij√≥n en la carne como un instrumento permitido por Dios para ayudarlo a mantener un esp√≠ritu de humildad y dependencia en el Se√Īor por las revelaciones especiales que hab√≠a visto como alguien que hab√≠a alcanzado el tercer cielo.

(4) Sufrimos porque es una herramienta de ense√Īanza. Dios amorosamente y fielmente usa el sufrimiento para desarrollar justicia personal, madurez, y nuestro caminar con √Čl (Hebreos. 12:5f; 1 Pet. 1:6; Santiago 1:2-4). En este sentido, el sufrimiento es dise√Īado:

a. Como disciplina por el pecado para hacernos volver a la hermandad por medio de la confesión genuina (Salmos 32:3-5, 119:67).

b. Como herramienta de poda para quitar la Madera vieja de nuestras vidas (debilidades, pecados de ignorancia, actitudes y valores inmaduros, etc.) La meta deseada es el aumento del fruto (Juan 15:1-7) Las pruebas pueden ser espejos que revelen √°reas de pecado y debilidad ocultas (Salmos 16:7; 119:67, 71).

c. Como una herramienta para el crecimiento dise√Īada para hacernos dependientes del Se√Īor y de Su Palabra. Pone a prueba nuestra fe para que usemos las promesas y los principios de la Palabra. (Salmos 119:71, 92; 1 Pedro 1:6; Santiago 1:2-4; Salmos 4:1 [El hebreo en este pasaje puede significar, ‚ÄúTu me has engrandecido, me has hecho crecer por medio de mis tristezas‚ÄĚ]) El sufrimiento o las pruebas nos ense√Īan la verdad del Salmo 62:1-8, la verdad de aprender a ‚Äúreposar solamente en el Se√Īor.‚ÄĚ

d. Como una manera de aprender lo que la obediencia realmente significa. Se convierte en una prueba de nuestra lealtad (Hebreos 5:8). Ejemplo: Si un padre le pide a su hijo que haga algo que le gusta hacer (como comer un helado) y lo hace, el peque√Īo ha obedecido, pero realmente no ha aprendido nada acerca de la obediencia. Sin embargo, si su padre le pide que corte el pasto, eso se convierte en una prueba y le ense√Īa algo acerca del significado de la obediencia. El punto aqu√≠ es, la obediencia muchas veces cuesta y es dif√≠cil. Puede significar sacrificio, valor, disciplina, y fe en la creencia que Dios es bueno y cuida nuestros intereses en su coraz√≥n sin importar lo que las cosas nos parezcan. No importa la raz√≥n por la cual Dios permite el sufrimiento en nuestras vidas, es raro cuando el sufrimiento no revela √°reas de necesidad, debilidad, actitudes err√≥neas, etc. como le sucedi√≥ a Job.

El sufrimiento en s√≠ no es lo que produce la fe o la madurez. Solo es una herramienta que Dios usa para traernos hacia √Čl para que podamos responderles a √Čl y a Su Palabra. Nos forza a abandonar nuestra confianza en nuestros propios recursos y a vivir por fe en los recursos de Dios. Nos hace que demos el primer lugar a lo primero. Al final, es la Palabra y el Esp√≠ritu de Dios lo que produce la fe y la madurez de un car√°cter como el de Cristo. (Salmos. 119:67, 71).

Santiago 1:2-4; 1 Pedro 1:6-7: La palabra clave es ‚ÄúLa prueba de nuestra fe.‚ÄĚ ‚ÄúPrueba‚ÄĚ es la palabra dokimion la cual toma los conceptos de poner a prueba para purificar, y los resultados, la confirmaci√≥n de lo que queda despu√©s de la prueba. El Se√Īor pone a prueba nuestra fe para purificarla, para traerla a la superficie, para que seamos forzados a poner nuestra fe a trabajar.

(5) Sufrimos para traer dependencia continua en la gracia y el poder de Dios. El sufrimiento es dise√Īado para hacernos caminar por la habilidad de Dios, el poder, y sus provisiones en lugar de las nuestras (2 Corintios 11:24-32; 12:7-10; Efesios 6:10f; √Čxodo 17:8f) Nos hace dejar de depender en nuestros recursos y depender en los de √Čl.

(6) Sufrimos para manifestar la vida y el carácter de Cristo (El Fruto del Espíritu) (2 Corintios4:8-11; Filipenses 1:19f). Esto es similar al punto (4) arriba con más énfasis en el proceso de definir el objetivo, la producción del carácter de Cristo. Esto tiene dos aspectos uno negativo y uno positivo:

a. Negativo: El sufrimiento nos ayuda a quitar las impurezas de nuestra vida como la indiferencia, auto confianza, motivos falsos, egocentrismo, prioridades y valores err√≥neos, la defensa humana y el mecanismo de escape por el cual tratamos de solucionar nuestros problemas (soluciones humanas). El sufrimiento en s√≠ no quita las impurezas, pero es una herramienta que Dios usa para hacernos ejercitar la fe en las provisiones y la gracia de Dios. Es la gracia de Dios en Cristo (nuestra nueva identidad en Cristo, la Palabra y el Esp√≠ritu Santo) lo que nos cambia. Este aspecto negativo se logra de dos maneras: (1) Cuando no estamos en comuni√≥n con el Se√Īor: El sufrimiento se convierte en disciplina de nuestro Padre Celestial (Hebreos 5:5-11; 1 Corintios 11:28-32; 5:1-5). Esto incluye conciencia de pecado, rebeli√≥n e indiferencia a Dios. (2) Cuando estamos en comuni√≥n con Dios: El sufrimiento es el trabajo amoroso y h√°bil de Dios para hacernos m√°s productivos. Incluye conciencia de pecado, √°reas de las que podemos no estar concientes, pero que intervienen en nuestro crecimiento y en nuestro fruto. En este caso, el sufrimiento muchas veces es una advertencia (Juan 15:1-7).

b. Positivo: Cuando los creyentes experimentan el sufrimiento con gozo (p.e. aguantan y mantienen aplicando las promesas y los principios de la fe), la vida o el carácter de Cristo será manifestado cada vez más mientras crecen a través del sufrimiento (2 Corintios 4:9-10; 3:18). Esto significa confianza, paz, gozo, estabilidad, valores bíblicos, fidelidad, y obediencia, contrario a las actitudes mentales del pecado, culpar, quejarse, y las reacciones contra Dios y la gente.

(7) Sufrimos para manifestar la naturaleza malvada del hombre malvado y lo justo de la justicia de Dios cuando es juzgada (1 Tesalonicenses 2:14-16). El sufrimiento causado por la gente (persecuci√≥n, trato violento) es usado por Dios para que ‚Äúcolmen ellos la medida de sus pecados.‚ÄĚ Muestra el car√°cter malvado de aquellos que persiguen a otros y la justicia de Dios cuando estos caen. El que Pablo haya sido prisionero (encadenado diariamente por los soldados romanos en su propia casa) resulto en la extensi√≥n del evangelio entre el elite de la guardia imperial. El Ap√≥stol continu√≥ sin duda goz√°ndose en el Se√Īor, pero si hubiera estado quej√°ndose, amarg√°ndose, su testimonio hubiera sido un cero a la izquierda.

 

El prop√≥sito de Dios es redimir al mundo. √Čl  har√° con o sin nosotros. Vemos como Dios cumpli√≥ Hechos 1:8 en la iglesia neotestamentaria a veces a la fuerza.
Vemos tres cosas que nos muestran la soberanía de Dios en cumplir su misión.

  • Dios usa problemas para cumplir Su prop√≥sito
  • Hechos 6: Dios utilizo la murmuraci√≥n entre griegos y hebreos para  elegir siete hombres y de esta manera crec√≠a la palabra del Se√Īor, v. 7.
  • Hechos 15: la diferencia de visi√≥n entre Pablo y Bernab√©.

 

Principio aplicable: Debemos ver los problemas en la iglesia no como excusa para no hacer misiones, sino como  nuevas oportunidades para extender el Reino de Dios.

Muestre la ilustraci√≥n para sermones ‚ÄúLugares improbables‚ÄĚ.

  • Dios usa persecuciones para cumplir su prop√≥sito
  • Hechos 7: con la muerte de Esteban y la obra de Saulo los creyentes fueron esparcidos a Judea, Samaria, y hasta lo √ļltimo.
  • Felipe fue un resultado que muestra Judea (8:40), Samaria (8:5-8; 8:40), y hasta lo √ļltimo (8:26-39).
  • Hechos 11:19-22: los nuevos creyentes de Cirene y Chipre anunciaron el evangelio a los de Antioqu√≠a. Fue el comienzo de la iglesia misionera que mand√≥ a Bernab√© y Saulo.
  • Dios usa a personas para cumplir su prop√≥sito
    • No creyentes
      • Saulo con la persecuci√≥n: Hechos 8:3; 9:31: Pero los que fueron esparcidos iban por todas parte anunciando el evangelio  (8:4).
      • Herodes y el gobierno Romano: Hechos 12. Pero la palabra del Se√Īor crec√≠a y se multiplicaba (12:24).Dios usa a los l√≠deres mundiales para cumplir su prop√≥sito. Proverbios 21:1, 1 Timoteo 2:2.
    • Creyentes (y nuevos creyentes)
  • Felipe, Esteban, los esparcidos de Hechos 11.
  • Saulo: Hechos 9:19-29. Como Dios us√≥ a Saulo como nuevo creyente.

C.  Pastores y l√≠deres: Hechos 10. Dios le mostr√≥ a los l√≠deres su plan a 
      trav√©s de las visiones de Pedro y el encuentro con Cornelio. Ver Hechos     
    11:18. Sin este evento, lo que pas√≥ en Antioquia con la bendici√≥n de los
    ap√≥stoles y l√≠deres, no hubiera pasado.

Si el pastor y los líderes de la iglesia no tienen visión misionera, la iglesia no va a cumplir el propósito de Dios declarado en Hechos 1:8.

Conclusi√≥n: Si la iglesia no se involucra en el prop√≥sito de Dios en las naciones, √©l cumplir√° su prop√≥sito de todas formas, pero en la eternidad el pastor y la iglesia quedar√°n avergonzados por no participar en el mandato mas importante que Jes√ļs nos dio.

 

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MAS SOBRE DIOS USA EL SUFRIMIENTO
by Israel Tapia - jueves, 17 mayo 2007, 09:51
 

DIFICULTADES, SUFRIMIENTO Y LA SOBERAN√ćA DE DIOS

Jes√ļs me dice claramente que no puedo ser su disc√≠pulo a menos que haga el compromiso de seguirlo. (Ver Mat. 10:38, Mat. 16:24, Lucas 14:27, Juan 12:26) Muy a menudo, conforme le sigo, √Čl me ocasionar√° que encuentre circunstancias que percibir√© como no placenteras y con frecuencia m√°s all√° de mi habilidad humana para enfrentarlas. El prop√≥sito de esta lecci√≥n es de ayudarme a entender el proceso en el cual todas las circunstancias, incluso aquellas que parecen insignificantes, ya sean buenas o malas, son permitidas por la voluntad de Dios. √Čl utiliza todas las circunstancias en su proceso para transformarme en un instrumento santo y √ļtil, mediante el cual √Čl pueda cumplir sus prop√≥sitos eternos.

Un creyente que no entiende la importancia del control soberano de Dios sobre todas las circunstancias reacciona generalmente con quejas, con inculpar, con autocompasi√≥n, enojo √≥ amargura. A Dios le complace cuando yo elijo cooperar con √Čl, reconociendo ante √Čl mi aceptaci√≥n de lo que ha designado para m√≠, y busco su direcci√≥n para la respuesta apropiada y divina, as√≠ como para cualquier lecci√≥n que √Čl quiera que yo aprenda.

1. ¬ŅEst√° Dios en control absoluto sobre todo lo que sucede en el universo y en la tierra? ¬ŅExiste alguna persona o fuerza que pueda de alg√ļn modo afectar el poder soberano de Dios? ¬ŅHace √Čl siempre lo correcto? ¬ŅPuede √Čl cometer errores? ¬ŅEs Dios totalmente digno de confianza?

Deut. 32:4 √Čl es la Roca, sus obras son perfectas, y todos sus caminos son justos. Dios es fiel; no practica la injusticia. √Čl es recto y justo.

Sal 18:30 El camino de Dios es perfecto; la palabra del Se√Īor es intachable. ...

Pro. 21:30 De nada sirven ante el Se√Īor la sabidur√≠a, la inteligencia y el consejo.

Job 34:12-16 ¬°Ni pensar que Dios cometa injusticias! ¬°El Todopoderoso no pervierte el derecho! ...

Isa 46:11 … Lo que he dicho, haré que se cumpla; lo que he planeado, lo realizaré.

Dan 4:35 Ninguno de los pueblos de la tierra merece ser tomado en cuenta. Dios hace lo que quiere con los poderes celestiales y con los pueblos de la tierra. No hay quien se oponga a su poder ni quien le pida cuentas de sus actos.

2. ¬ŅEst√° Dios en control absoluto sobre todas las circunstancias y detalles de mi vida?

Hechos 17:25 ... √Čl es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas.

Jerem√≠as 1:55 ¬ęAntes de formarte en el vientre, ya te hab√≠a elegido; antes de que nacieras, ya te hab√≠a apartado; ...¬Ľ

Jer. 1:5 ¬ęAntes de formarte en el vientre, ya te hab√≠a elegido; ...

Jer. 10:23 Se√Īor, yo s√© que el hombre no es due√Īo de su destino, que no le es dado al caminante dirigir sus propios pasos.

Salmo 139:1-16 Se√Īor, T√ļ me examinas, T√ļ me conoces. Sabes cu√°ndo me siento y cu√°ndo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos Te son familiares. No me llega a√ļn la palabra a la lengua cuando T√ļ, Se√Īor, ya la sabes toda. Tu protecci√≥n me envuelve por completo; me cubres con la palma de tu mano. Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensi√≥n; tan sublime es que no puedo entenderlo. ¬ŅA d√≥nde podr√≠a alejarme de tu Esp√≠ritu? ¬ŅA d√≥nde podr√≠a huir de tu

 

presencia? Si subiera al cielo, all√≠ est√°s T√ļ; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, tambi√©n est√°s all√≠. Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar, aun all√≠ tu mano me guiar√≠a, ¬°me sostendr√≠a tu mano derecha! Y si dijera: ¬ęQue me oculten las tinieblas; que la luz se haga noche en torno m√≠o¬Ľ, ni las tinieblas ser√≠an oscuras para Ti, y aun la noche ser√≠a clara como el d√≠a. ¬°Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz! T√ļ creaste mis entra√Īas; me formaste en el vientre de mi madre. ¬°Te alabo porque soy una creaci√≥n admirable! ¬°Tus obras son maravillosas, y esto lo s√© muy bien! Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo m√°s rec√≥ndito era yo formado, cuando en lo m√°s profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestaci√≥n: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis d√≠as se estaban dise√Īando, aunque no exist√≠a uno solo de ellos.

Pro. 16:9 El coraz√≥n del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Se√Īor.

Pro. 19:21 El coraz√≥n humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Se√Īor.

Jer. 29:11 Porque yo s√© muy bien los planes que tengo para ustedes ‚ÄĒafirma el Se√Īor ‚ÄĒ, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

Mat. 6:25-27, 34 Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qu√© comer√°n o beber√°n; ni por su cuerpo, c√≥mo se vestir√°n. ¬ŅNo tiene la vida m√°s valor que la comida, y el cuerpo m√°s que la ropa? F√≠jense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¬ŅNo valen ustedes mucho m√°s que ellas? ... Por lo tanto, no se angustien por el ma√Īana, el cual tendr√° sus propios afanes. Cada d√≠a tiene ya sus problemas.

Rom. 8:28 Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.

1 Co. 10:13 Ustedes no han sufrido ninguna tentaci√≥n que no sea com√ļn al g√©nero humano. Pero Dios es fiel, y no permitir√° que ustedes sean tentados m√°s all√° de lo que puedan aguantar. M√°s bien, cuando llegue la tentaci√≥n, √©l les dar√° tambi√©n una salida a fin de que puedan resistir.

3. Dios me dice en su Palabra que debo considerar las dificultades y el sufrimiento como una parte "normal" de mi experiencia cristiana aquí en la tierra. Las dificultades y el sufrimiento no deben ser entendidas como una indicación del desagrado de Dios. Tampoco debo de pensar que sus bendiciones siempre son resultado de mi fidelidad. Dios es amoroso, y siempre cuida a sus hijos aun cuando ellos están desagradándolo.

Nota: Definamos "dificultades" como "cualquier cosa que yo personalmente encuentro desagradable". Todos creemos que el sufrimiento físico es indeseable. Sin embargo, debido a nuestras diversas personalidades, podemos tener muchas reacciones diferentes a la mayoría de las circunstancias. Por ejemplo, una persona puede observar o participar en un deporte u otra actividad, y encontrarla muy agradable, mientras que otra persona lo halla desagradable.

a. He aquí dos ejemplos de creyentes que estuvieron sufriendo pobreza desde la perspectiva del mundo, pero que fueron ricos delante de Dios. Dios no los estaba castigando, más bien fueron pobres temporalmente de modo que Dios pudo hacerlos eternamente ricos. Ellos aceptaron la voluntad de Dios sin quejas.

 

Marcos 12:41-44 Jes√ļs se sent√≥ frente al lugar donde se depositaban las ofrendas, y estuvo observando c√≥mo la gente echaba sus monedas en las alcanc√≠as del templo. Muchos ricos echaban grandes cantidades. Pero una viuda pobre lleg√≥ y ech√≥ dos moneditas de muy poco valor. Jes√ļs llam√≥ a sus disc√≠pulos y les dijo: ¬ęLes aseguro que esta viuda pobre ha echado en el tesoro m√°s que todos los dem√°s. √Čstos dieron de lo que les sobraba; pero ella, de su pobreza, ech√≥ todo lo que ten√≠a, todo su sustento.

Lucas 16:19-31 Había un hombre rico que se vestía lujosamente y daba espléndidos banquetes todos los días. A la puerta de su casa se tendía un mendigo llamado Lázaro, que estaba cubierto de llagas y que hubiera querido llenarse el estómago con lo que caía de la mesa del rico. Hasta los perros se acercaban y le lamían las llagas. Resulta que murió el mendigo, y los ángeles se lo llevaron para que estuviera al lado de Abraham. También murió el rico, y lo sepultaron. En el infierno, en medio de sus tormentos, el rico levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Así que alzó la voz y lo llamó: "Padre Abraham, ... porque estoy sufriendo mucho en este fuego." Pero Abraham le contestó: "Hijo, recuerda que durante tu vida te fue muy bien, mientras que a Lázaro le fue muy mal; pero ahora a él le toca recibir consuelo aquí, y a ti, sufrir terriblemente. ...

b. El apóstol Pablo no vio las dificultades como algo raro. De hecho, la larga lista de dificultades que sigue, son cosas que ocurrieron mientras que Pablo estaba haciendo la voluntad de Dios, buscando complacerle como su siervo.

Hechos 9:15-16 ... insisti√≥ el Se√Īor‚ÄĒ, porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las naciones y a sus reyes como al pueblo de Israel. Yo le mostrar√© cu√°nto tendr√° que padecer por mi nombre.

2 Co. 6:4-10 (Pablo escribi√≥) ... M√°s bien, en todo y con mucha paciencia nos acreditamos como servidores de Dios: en sufrimientos, privaciones y angustias; en azotes, c√°rceles y tumultos; en trabajos pesados, desvelos y hambre. Servimos con pureza, conocimiento, constancia y bondad; en el Esp√≠ritu Santo y en amor sincero; con palabras de verdad y con el poder de Dios; con armas de justicia, tanto ofensivas como defensivas; por honra y por deshonra, por mala y por buena fama; veraces, pero tenidos por enga√Īadores; conocidos, pero tenidos por desconocidos; como moribundos, pero a√ļn con vida; golpeados, pero no muertos; aparentemente tristes, pero siempre alegres; pobres en apariencia, pero enriqueciendo a muchos; como si no tuvi√©ramos nada, pero posey√©ndolo todo.

2 Co. 11:23-27 ... he sido encarcelado más veces, he recibido los azotes más severos, he estado en peligro de muerte repetidas veces. Cinco veces recibí de los judíos los treinta y nueve azotes. Tres veces me golpearon con varas, una vez me apedrearon, tres veces naufragué, y pasé un día y una noche como náufrago en alta mar. Mi vida ha sido un continuo ir y venir de un sitio a otro; en peligros de ríos, peligros de bandidos, peligros de parte de mis compatriotas, peligros a manos de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el campo, peligros en el mar y peligros de parte de falsos hermanos. He pasado muchos trabajos y fatigas, y muchas veces me he quedado sin dormir; he sufrido hambre y sed, y muchas veces me he quedado en ayunas; he sufrido frío y desnudez.

 

Fil. 3:7-11 (Pablo escribi√≥) ... todo aquello que para m√≠ era ganancia, ahora lo considero p√©rdida por causa de Cristo. Es m√°s, todo lo considero p√©rdida por raz√≥n del incomparable valor de conocer a Cristo Jes√ļs, mi Se√Īor. Por √©l lo he perdido todo, y lo tengo por esti√©rcol, ... Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifest√≥ en su resurrecci√≥n, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a √©l en su muerte. ...

Fil. 4:11-13 ... he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Hechos 16:22-34 Entonces la multitud se amotin√≥ contra Pablo y Silas, y los magistrados mandaron que les arrancaran la ropa y los azotaran. Despu√©s de darles muchos golpes, los echaron en la c√°rcel, y ordenaron al carcelero que los custodiara con la mayor seguridad. Al recibir tal orden, √©ste los meti√≥ en el calabozo interior y les sujet√≥ los pies en el cepo. A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban. De repente se produjo un terremoto tan fuerte que la c√°rcel se estremeci√≥ hasta sus cimientos. Al instante se abrieron todas las puertas y a los presos se les soltaron las cadenas. El carcelero despert√≥ y, al ver las puertas de la c√°rcel de par en par, sac√≥ la espada y estuvo a punto de matarse, porque pensaba que los presos se hab√≠an escapado. Pero Pablo le grit√≥: ‚ÄĒ¬°No te hagas ning√ļn da√Īo! ¬°Todos estamos aqu√≠! El carcelero pidi√≥ luz, entr√≥ precipitadamente y se ech√≥ temblando a los pies de Pablo y de Silas. Luego los sac√≥ y les pregunt√≥: ‚ÄĒSe√Īores, ¬Ņqu√© tengo que hacer para ser salvo? ‚ÄĒCree en el Se√Īor Jes√ļs; as√≠ t√ļ y tu familia ser√°n salvos ‚ÄĒle contestaron. Luego les expusieron la palabra de Dios a √©l y a todos los dem√°s que estaban en su casa. A esas horas de la noche, el carcelero se los llev√≥ y les lav√≥ las heridas; en seguida fueron bautizados √©l y toda su familia. El carcelero los llev√≥ a su casa, les sirvi√≥ comida y se alegr√≥ mucho junto con toda su familia por haber cre√≠do en Dios.

  1. c. Tampoco los otros apóstoles encontraron raras las dificultades ni el sufrimiento.

Hechos 5:40-41 Entonces (los l√≠deres Jud√≠os) llamaron a los ap√≥stoles y, luego de azotarlos, les ordenaron que no hablaran m√°s en el nombre de Jes√ļs. Despu√©s de eso los soltaron. As√≠, pues, los ap√≥stoles salieron del Consejo, llenos de gozo por haber sido considerados dignos de sufrir afrentas por causa del Nombre.

1 Corintios 4:9-13 Por lo que veo, a nosotros los ap√≥stoles Dios nos ha hecho desfilar en el √ļltimo lugar, como a los sentenciados a muerte. Hemos llegado a ser un espect√°culo para todo el universo, tanto para los √°ngeles como para los hombres. ¬°Por causa de Cristo, nosotros somos los ignorantes; ... ¬°Los d√©biles somos nosotros; ... a nosotros se nos desprecia! Hasta el momento pasamos hambre, tenemos sed, nos falta ropa, se nos maltrata, no tenemos d√≥nde vivir. Con estas manos nos matamos trabajando. Si nos maldicen, bendecimos; si nos persiguen, lo soportamos; si nos calumnian, los tratamos con gentileza. Se nos considera la escoria de la tierra, la basura del mundo, y as√≠ hasta el d√≠a de hoy.

Apoc. 1:9 Yo, Juan, hermano de ustedes y compa√Īero en el sufrimiento, en el reino y en la perseverancia que tenemos en uni√≥n con Jes√ļs, estaba en la isla de Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jes√ļs.

 

d. Tampoco debo yo tomar como cosa rara la dificultad y el sufrimiento.

Juan 15:18-21 Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes, me aborreci√≥ a m√≠. Si fueran del mundo, el mundo los querr√≠a como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece. Recuerden lo que les dije: "Ning√ļn siervo es m√°s que su amo." Si a m√≠ me han perseguido, tambi√©n a ustedes los perseguir√°n. Si han obedecido mis ense√Īanzas, tambi√©n obedecer√°n las de ustedes. Los tratar√°n as√≠ por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envi√≥.

Juan. 16:33 Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.

Hech. 14:22 ... Es necesario pasar por muchas dificultades para entrar en el reino de Dios ...

Fil. 1:29 ... a ustedes se les ha concedido no sólo creer en Cristo, sino también sufrir por él,

1 Tes 3:2-4 (Pablo escribió a los creyentes de Tesalonicenses) ... Así que les enviamos a Timoteo, ... con el fin de afianzarlos y animarlos en la fe para que nadie fuera perturbado por estos sufrimientos. Ustedes mismos saben que se nos destinó para esto, pues cuando estábamos con ustedes les advertimos que íbamos a padecer sufrimientos. Y así sucedió.

2 Tim. 1:8 ... con el poder de Dios, debes soportar sufrimientos por el evangelio.

2 Tim. 3:12 ... ser√°n perseguidos todos los que quieran llevar una vida piadosa en Cristo Jes√ļs,

1 Ped. 2:20-21 ... si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios. Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos.

1 Ped. 4:12-16 Queridos hermanos, no se extra√Īen del fuego de la prueba que est√°n soportando, como si fuera algo ins√≥lito. Al contrario, al√©grense de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que tambi√©n sea inmensa su alegr√≠a cuando se revele la gloria de Cristo. Dichosos ustedes si los insultan por causa del nombre de Cristo, porque el glorioso Esp√≠ritu de Dios reposa sobre ustedes. Que ninguno tenga que sufrir por asesino, ladr√≥n o delincuente, ni siquiera por entrometido. Pero si alguien sufre por ser cristiano, que no se averg√ľence, sino que alabe a Dios por llevar el nombre de Cristo.

Rom. 8:35-39 ¬ŅQui√©n nos apartar√° del amor de Cristo? ¬ŅLa tribulaci√≥n, o la angustia, la persecuci√≥n, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia? As√≠ est√° escrito: ¬ęPor tu causa siempre nos llevan a la muerte; ¬°nos tratan como a ovejas para el matadero!¬Ľ Sin embargo, en todo esto somos m√°s que vencedores por medio de aquel que nos am√≥. ...

4. GENERALMENTE DIOS PERMITE QUE TENGAMOS DIFICULTADES Y SUFRIMIENTO POR ALGUNAS DE LAS SIGUIENTES RAZONES.

    1. ‚ÄĘ Para desarrollar car√°cter en mi vida.
    2. ‚ÄĘ Como resultado de mi propia desobediencia, negligencia o descuido.
    3. ‚ÄĘ Para ense√Īarme.
    4. ‚ÄĘ Para ayudarme a entender las necesidades de otros.
    5. ‚ÄĘ Para hacer que mi vida sea una bendici√≥n para otros.

  1. a. Dios usa el sufrimiento y las dificultades para desarrollar car√°cter en mi vida y para formarme en un instrumento √ļtil y santo en sus manos. S√≥lo √Čl sabe cu√°les influencias y circunstancias mejor le permitir√°n bendecirme y usarme para lograr los prop√≥sitos que √Čl ha designado para el tiempo que me queda aqu√≠ en la tierra.

 

Rom. 5:2-4 ... en nuestros sufrimientos, ... sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de car√°cter; la entereza de car√°cter, esperanza.

Stg. 1:2-4 ... considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos (maduros) e íntegros, sin que les falte nada.

Heb. 5:8-9 (hablando de Jesucristo) Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer; …

1 Pe 4:12-16 Queridos hermanos, no se extra√Īen del fuego de la prueba que est√°n soportando, como si fuera algo ins√≥lito. ...

b. Algunos sufrimientos son ocasionados como resultado de mi propia desobediencia, negligencia o descuido. Aun as√≠, Dios es fiel y amoroso, y usar√° mi situaci√≥n como una experiencia de ense√Īanza para m√≠. Por ejemplo, si descuido mi dieta, probablemente voy a experimentar incomodidad o sufrimiento f√≠sico.

1 Co 11:27-34 (Pablo escribi√≥) ... cualquiera que coma el pan o beba de la copa del Se√Īor de manera indigna, ser√° culpable de pecar contra el cuerpo y la sangre del Se√Īor. As√≠ que cada uno debe examinarse a s√≠ mismo antes de comer el pan y beber de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condena. Por eso hay entre ustedes muchos d√©biles y enfermos, e incluso varios han muerto. Si nos examin√°ramos a nosotros mismos, no se nos juzgar√≠a; pero si nos juzga el Se√Īor, nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo. As√≠ que, hermanos m√≠os, cuando se re√ļnan para comer, esp√©rense unos a otros. Si alguno tiene hambre, que coma en su casa, para que las reuniones de ustedes no resulten dignas de condenaci√≥n. Los dem√°s asuntos los arreglar√© cuando los visite.

Heb. 12:6-11 porque el Se√Īor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo. Lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los est√° tratando como a hijos. ¬ŅQu√© hijo hay a quien el padre no disciplina? Si a ustedes se les deja sin la disciplina que todos reciben, entonces son bastardos y no hijos leg√≠timos. Despu√©s de todo, aunque nuestros padres humanos nos disciplinaban, los respet√°bamos. ¬ŅNo hemos de someternos, con mayor raz√≥n, al Padre de los esp√≠ritus, para que vivamos? En efecto, nuestros padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parec√≠a; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad. Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino m√°s bien penosa; sin embargo, despu√©s produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella.

c. A veces, para mostrarme su fidelidad, poder, y suficiencia, Dios permite que yo sufra. Al mismo tiempo me est√° ayudando a reconocer mis debilidades personales.

2 Co 1:8-9 (Pablo escribió) ... no queremos que desconozcan las aflicciones que sufrimos en la provincia de Asia. Estábamos tan agobiados bajo tanta presión, que hasta perdimos la esperanza de salir con vida: nos sentíamos como sentenciados a muerte. Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios, que resucita a los muertos.

 

2 Co 12:7-10 Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satan√°s, para que me atormentara. Tres veces le rogu√© al Se√Īor que me la quitara; pero √©l me dijo: Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por lo tanto, gustosamente har√© m√°s bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre m√≠ el poder de Cristo. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy d√©bil, entonces soy fuerte.

d. A veces, Dios permite que yo sufra para ayudarme a entender m√°s el sufrimiento de otros, con el fin de que yo sea compasivo y de ayuda para ellos.

2 Co 1:3-5 (Pablo escribi√≥) Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Se√Īor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolaci√≥n, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, tambi√©n nosotros podamos consolar a todos los que sufren. Pues as√≠ como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, as√≠ tambi√©n por medio de √©l tenemos abundante consuelo.

Heb 2:10,17-18 En efecto, a fin de llevar a muchos hijos a la gloria, convenía que Dios, para quien y por medio de quien todo existe, perfeccionara mediante el sufrimiento al autor de la salvación de ellos. ... 17-18 Por eso era preciso que en todo se asemejara a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso al servicio de Dios, ... Por haber sufrido él mismo la tentación, puede socorrer a los que son tentados.

1 Pedro 5:9-10 (Pedro escribió) Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.

e. A veces Dios permite que yo tenga algunas dificultades con el fin de que √Čl resplandezca a trav√©s de mi vida. (Una luz tiene m√°s brillo en la obscuridad.)

Mateo 5:14-16 (Jes√ļs dijo) Ustedes son la luz del mundo. ... Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que est√° en el cielo.

Juan 9:1-3 A su paso, Jes√ļs vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Y sus disc√≠pulos le preguntaron: ‚ÄĒRab√≠, para que este hombre haya nacido ciego, ¬Ņqui√©n pec√≥, √©l o sus padres? ‚ÄĒNi √©l pec√≥, ni sus padres ‚ÄĒrespondi√≥ Jes√ļs‚ÄĒ, sino que esto sucedi√≥ para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.

Hechos 16:22-34 Entonces la multitud se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados mandaron que les arrancaran la ropa y los azotaran. Después de darles muchos golpes, los echaron en la cárcel, y ordenaron al carcelero que los custodiara con la mayor seguridad. Al recibir tal orden, éste los metió en el calabozo interior y les sujetó los pies en el cepo. A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban. De repente se produjo un terremoto tan fuerte que la cárcel se estremeció hasta sus cimientos. Al instante se abrieron todas las puertas y

 

a los presos se les soltaron las cadenas. El carcelero despert√≥ y, al ver las puertas de la c√°rcel de par en par, sac√≥ la espada y estuvo a punto de matarse, porque pensaba que los presos se hab√≠an escapado. Pero Pablo le grit√≥: ‚ÄĒ¬°No te hagas ning√ļn da√Īo! ¬°Todos estamos aqu√≠! El carcelero pidi√≥ luz, entr√≥ precipitadamente y se ech√≥ temblando a los pies de Pablo y de Silas. Luego los sac√≥ y les pregunt√≥: ‚ÄĒSe√Īores, ¬Ņqu√© tengo que hacer para ser salvo? ‚ÄĒCree en el Se√Īor Jes√ļs; as√≠ t√ļ y tu familia ser√°n salvos ‚ÄĒle contestaron. Luego les expusieron la palabra de Dios a √©l y a todos los dem√°s que estaban en su casa. A esas horas de la noche, el carcelero se los llev√≥ y les lav√≥ las heridas; en seguida fueron bautizados √©l y toda su familia. El carcelero los llev√≥ a su casa, les sirvi√≥ comida y se alegr√≥ mucho junto con toda su familia por haber cre√≠do en Dios.

5. Si yo quiero seguir al Se√Īor fielmente, a veces me pedir√° que deje como ofrenda, cosas que aprecio o estimo mucho, con el fin de que √Čl las reemplazca con lo que es mejor y de valor eterno. (por ejemplo, algunas comodidades, pertenencias materiales, etc.).

Mat. 5:11-12 (Jes√ļs dijo) ¬ĽDichosos ser√°n ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. Al√©grense y ll√©nense de j√ļbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. As√≠ tambi√©n persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.

Lucas 21:1-4 Jes√ļs se detuvo a observar y vio a los ricos que echaban sus ofrendas en las alcanc√≠as del templo. Tambi√©n vio a una viuda pobre que echaba dos moneditas de cobre. ‚ÄĒLes aseguro ‚ÄĒdijo‚ÄĒ que esta viuda pobre ha echado m√°s que todos los dem√°s. Todos ellos dieron sus ofrendas de lo que les sobraba; pero ella, de su pobreza, ech√≥ todo lo que ten√≠a para su sustento.

Hechos 4:32-35 Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compart√≠an. Los ap√≥stoles, a su vez, con gran poder segu√≠an dando testimonio de la resurrecci√≥n del Se√Īor Jes√ļs. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos, pues no hab√≠a ning√ļn necesitado en la comunidad. Quienes pose√≠an casas o terrenos los vend√≠an, llevaban el dinero de las ventas y lo entregaban a los ap√≥stoles para que se distribuyera a cada uno seg√ļn su necesidad.

Romanos. 8:17-18 (Pablo escribió) ... si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria. De hecho, considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros.

Heb. 11:17-19 Por la fe Abraham, ... fue puesto a prueba y ofreci√≥ a Isaac, su hijo √ļnico ...

Heb. 11:24-27 Por la fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los efímeros placeres del pecado. Consideró que el oprobio por causa del Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de Egipto sin tenerle miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo al Invisible.

6. La manera en que yo reacciono a las circunstancias que Dios ha planeado revela si estoy dispuesto a aceptar su voluntad perfecta y dejar mi vida diaria en su manos.

a. Jes√ļs me muestra con su ejemplo como deben ser mi actitud y reacci√≥n.

Mat. 26:51-53 En eso, uno de los que estaban con √©l extendi√≥ la mano, sac√≥ la espada e hiri√≥ al siervo del sumo sacerdote, cort√°ndole una oreja. ‚ÄĒGuarda tu espada ‚ÄĒle dijo Jes√ļs‚ÄĒ, porque los que a hierro matan, a hierro mueren. ¬ŅCrees que no puedo acudir a mi Padre, y al instante pondr√≠a a mi disposici√≥n m√°s de doce batallones de √°ngeles?

Juan 19:9-11 (Pilato) ... entr√≥ de nuevo en el palacio y le pregunt√≥ a Jes√ļs: ‚ÄĒ¬ŅDe d√≥nde eres t√ļ? Pero Jes√ļs no le contest√≥ nada. ‚ÄĒ¬ŅTe niegas a hablarme? ‚ÄĒle dijo Pilato‚ÄĒ. ¬ŅNo te das cuenta de que tengo poder para ponerte en libertad o para mandar que te crucifiquen? ‚ÄĒNo tendr√≠as ning√ļn poder sobre m√≠ si no se te hubiera dado de arriba ‚ÄĒle contest√≥ Jes√ļs‚ÄĒ. ...

Hebreos 5:8 Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer;

Hebreos 12:2 Fijemos la mirada en Jes√ļs, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soport√≥ la cruz, menospreciando la verg√ľenza que ella significaba, y ahora est√° sentado a la derecha del trono de Dios.

1 Pedro 2:19-23 Porque es digno de elogio que, por sentido de responsabilidad delante de Dios, se soporten las penalidades, aun sufriendo injustamente. Pero ¬Ņc√≥mo pueden ustedes atribuirse m√©rito alguno si soportan que los maltraten por hacer el mal? En cambio, si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios. Para esto fueron llamados, porque Cristo sufri√≥ por ustedes, d√°ndoles ejemplo para que sigan sus pasos. ¬ę√Čl no cometi√≥ ning√ļn pecado, ni hubo enga√Īo en su boca.¬Ľ Cuando profer√≠an insultos contra √©l, no replicaba con insultos; cuando padec√≠a, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia.

b. El apóstol Pablo eligía confiar en el cuidado soberano de Dios.

Hechos 20:22-24 (Pablo escribi√≥) ¬ĽY ahora tengan en cuenta que voy a Jerusal√©n obligado por el Esp√≠ritu, sin saber lo que all√≠ me espera. Lo √ļnico que s√© es que en todas las ciudades el Esp√≠ritu Santo me asegura que me esperan prisiones y sufrimientos. Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para m√≠ mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Se√Īor Jes√ļs, que es el de dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

2 Cor. 12:7-10 .... Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satan√°s, para que me atormentara. Tres veces le rogu√© al Se√Īor que me la quitara; pero √©l me dijo: ¬ęTe basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.¬Ľ Por lo tanto, gustosamente har√© m√°s bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre m√≠ el poder de Cristo. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy d√©bil, entonces soy fuerte.

Fil. 3:10 Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte.

Fil. 4:12 Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.

 

c. Job, un seguidor de Dios, había aprendido que él podía confiar su persona y sus pertencias al cuidado soberano de Dios. En un solo día Dios permitió que Satanás quitara casi todo lo que Job poseía, aun a sus hijos (Job 1:4-19). Luego Dios le dio permiso a Satanás para afligir severamente la salud física de Job (Job 2:1-8). Aun así, Job aceptó la voluntad de Dios.

Job 1:1-3 En la regi√≥n de Uz hab√≠a un hombre recto e intachable, que tem√≠a a Dios y viv√≠a apartado del mal. Este hombre se llamaba Job. Ten√≠a siete hijos y tres hijas; era due√Īo de siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes y quinientas asnas, y su servidumbre era muy numerosa. Entre todos los habitantes del oriente era el personaje de mayor renombre.

Job 1:20-22 Al llegar a este punto, Job se levant√≥, se rasg√≥ las vestiduras, se rasur√≥ la cabeza, y luego se dej√≥ caer al suelo en actitud de adoraci√≥n. Entonces dijo: ¬ęDesnudo sal√≠ del vientre de mi madre, y desnudo he de partir. El Se√Īor ha dado; el Se√Īor ha quitado. ¬°Bendito sea el nombre del Se√Īor!¬Ľ A pesar de todo esto, Job no pec√≥ ni le ech√≥ la culpa a Dios.

Job 2:7-8,10 Dicho esto, Satan√°s se retir√≥ de la presencia del Se√Īor para afligir a Job con dolorosas llagas desde la planta del pie hasta la coronilla. Y Job, sentado en medio de las cenizas, tom√≥ un pedazo de teja para rascarse constantemente. Su esposa le reproch√≥: ‚ÄĒ¬ŅTodav√≠a mantienes firme tu integridad? ¬°Maldice a Dios y mu√©rete! Job le respondi√≥: ‚ÄĒMujer, hablas como una necia. Si de Dios sabemos recibir lo bueno, ¬Ņno sabremos tambi√©n recibir lo malo? A pesar de todo esto, Job no pec√≥ ni de palabra.

 

Job 1:10 ¬ŅAcaso no est√°n bajo tu protecci√≥n √©l y su familia y todas sus posesiones? De tal modo has bendecido la obra de sus manos que sus reba√Īos y ganados llenan toda la tierra.

Espíritu Santo

mi espíritu

"Cerco de protección" de la soberanía de Dios

posesiones

cuerpo

alma

 

d. Veamos la respuesta de José a las dificultades que Dios había permitido. Sus celosos hermanos le odiaban y lo vendieron a comerciantes extranjeros, quienes lo llevaron a Egipto (Gen. 37:2-36). Luego fue acusado falsamente de intento de violación, y sufrió en la cárcel inocentemente. (Gén. 39:1-40:23 y Sal. 105:17-19)

José habló de la fidelidad y soberanía de Dios a sus hermanos.

G√©n. 41:52 ... dijo: ¬ęDios me ha hecho fecundo en esta tierra donde he sufrido.¬Ľ

45:5 Pero ahora, por favor no se aflijan más ni se reprochen el haberme vendido, pues en realidad fue Dios quien me mandó delante de ustedes para salvar vidas.

45:8 Fue Dios quien me envi√≥ aqu√≠, y no ustedes. √Čl me ha puesto como asesor del fara√≥n y administrador de su casa, y como gobernador de todo Egipto.

50:19-20 ‚ÄĒNo tengan miedo ‚ÄĒles contest√≥ Jos√©‚ÄĒ. ¬ŅPuedo acaso tomar el lugar de Dios? Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transform√≥ ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente.

CONCLUSI√ďN: Dios es digno de mi confianza. Yo puedo contar siempre con que √Čl har√° lo que es mejor para m√≠. Cuando yo me presente delante de √Čl en el cielo, y entienda lo que √Čl estaba haciendo en mi vida aqu√≠ en la tierra, no tendr√© remordimientos por los momentos en que confi√© completamente en √Čl. √Čl no desea que yo vea las dificultades con resignaci√≥n solemne, ni que busque el sufrimiento por s√≠ mismo, sino que, con fe como la de un ni√Īo acepte lo que viene de un Padre que me ama m√°s all√° del entendimiento humano. As√≠ pues, los que sufren seg√ļn la voluntad de Dios, entr√©guense a su fiel Creador y sigan practicando el bien. (1 Pedro 4:19)

Sal. 33:18-21 ... el Se√Īor cuida de los que le temen, de los que esperan en su gran amor; √©l los libra de la muerte, y en √©pocas de hambre los mantiene con vida. Esperamos confiados en el Se√Īor; √Čl es nuestro socorro y nuestro escudo. En √Čl se regocija nuestro coraz√≥n, porque confiamos en su santo nombre.

Sal. 34:4-8 Busqu√© al Se√Īor, y √©l me respondi√≥; me libr√≥ de todos mis temores. Radiantes est√°n los que a √©l acuden; jam√°s su rostro se cubre de verg√ľenza. Este pobre clam√≥, y el Se√Īor le oy√≥ y lo libr√≥ de todas sus angustias. El √°ngel del Se√Īor acampa en torno a los que le temen; a su lado est√° para librarlos. Prueben y vean que el Se√Īor es bueno; dichosos los que en √©l se refugian.

Rom 8:31-32 ¬ŅQu√© diremos frente a esto? Si Dios est√° de nuestra parte, ¬Ņqui√©n puede estar en contra nuestra? El que no escatim√≥ ni a su propio Hijo, sino que lo entreg√≥ por todos nosotros, ¬Ņc√≥mo no habr√° de darnos generosamente, junto con √©l, todas las cosas?

1 Juan 5:18-19 Sabemos [griego = absolutamente] que todo el que ha nacido de Dios, no peca[deliberadamente y con conocimiento]; sino que aquel (Cristo) que nació de Dios le guarda y el maligno no lo toca[la presencia divina de Dios dentro de él lo preserva del maligno]. Sabemos[seguramente] que somos de Dios, y que todo el mundo [alrededor nuestro] yace bajo el poder del maligno. [versión amplificada]

1 Tes 5:16-18 Est√©n siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situaci√≥n, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jes√ļs.

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Re: MAS SOBRE DIOS USA EL SUFRIMIENTO
by Dr. Alfonso Diaz - domingo, 5 agosto 2007, 10:14
 

Profesor Tapia,

Le felicito por tan hermosa expocision de tan interesante tema. Dios lo siga llenando de su divina gracia y le siga llenando de sabidur√≠a para que pueda seguir exponiendo las ense√Īanzas de Las Escrituras, siempre bajo la unci√≥n del Esp√≠ritu Santo.

Gracias por ser un fiel colaborador en este glorioso ministerio del IBHVI. Hemos recibido noticias de diferentes partes del Mundo, donde est√°n llegando nuestros mensajes y ense√Īanzas. ¬°ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE!

 

Rev. Alfonso Díaz - IBHVI  

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Re: MAS SOBRE DIOS USA EL SUFRIMIENTO
by Israel Tapia - lunes, 6 agosto 2007, 08:53
 

Apreciado Consiervo Alfonzo-Al contrario. Pienso que usted es un siervo de Dios lleno del Espíritu Santo y de Sabiduria.

Dios le siga usando e inspirando para edificarnos a todos los que le leemos

Israel